El Libro de las 7 Puertas

El Libro de las 7 Puertas

Sean Bienvenidos al lugar donde el pensamiento cobra palabras, porque aquí en "Las 7 Puertas" los escritos serán acerca de todo, pero siempre verdaderos. Sigue leyendo¡¡¡ no te cohibas¡¡¡ y deja un comentario bueno¡¡¡ GYBRAN

El último rugir del sol...

En los siguientes días publicare un trabajo de investigación que he venido preparando, titulandolo "El último rugir del sol"....

La taza de té

Un leve susurro de las manecillas del reloj atiza y pone en alerta tanto mi mente como a mi corazón. Paseo nerviosamente en el saloncillo donde se descansa muy bien en invierno, donde la chimenea da abrigo y calor enternecedor al salón, y provoca meditación suave y relajante en el verano. Pero en aquel otoño ni mi mente, ni mi corazón, ni yo mismo estaban tranquilos en aquel lugar de paz y meditación.

 

¡Pues sí!, ha resultado que durante todo el día transcurrido he estado inasequible, de mal humor, profiriendo maldiciones sin siquiera saber él porque de estas rabietas.

 

Mi hogar estaba situada en las afueras de una ciudad mal habitada y mal gobernada, pero mi hogar era distinto, tenía que ser recta y justa, donde los valores morales y éticos eran prioridad, y por esta rectitud y esta justicia, yo tenía que estar bajo aviso por cualquier motivo, porque por cualquier delicadeza o torpeza en mis actos y acciones que cometía, siempre les venía un regaño y una corrección de parte paterna y materna; y durante 20 años esto es una verdadera tortura.

 

De todos los lugares de la casa e incluso mi habitación, solo el saloncillo donde estaba ahora me parecía sustancial, bello y hermoso, donde plenamente me expresaba y me hundía en mis cavilaciones y profundizaciones de mi vida, pero como ya lo mencione, particularmente el día de hoy estaba irritado y no deseaba la presencia de nadie, porque había olvidado algo sumamente importante y valioso que debía suceder hoy, pero que no recordaba y eso me preocupaba por demás.

 

Tenía pues, 20 años de edad, ni bien, ni mal vividos que era lo peor de todo, porque por alguna razón desconocida, yo era el centro de atención de la familia “Sh…” porque yo era el hijo “poco normal y más pequeño” que tenía que estar bajo la lupa de cada miembro de esta familia, y por largos 20 años eso fue agobiante; pero precisamente aquel día debía ser distinto, tenía que pasar algo, que tendría que cambiar mi vida, tenía que transformarse, pero por una gran desgracia no recordaba el ¡Qué! Iba a pasar, y en ello puse, desde el primer minuto de día, toda mi atención y mi mente para poder revelarlo.

 

… el fastidioso “tic- tac- tic… tac”, ¡bah!, ¡que molestia!, y eso que no eran ni las 4 de la tarde pero ya estaba fastidiado por su sonido, que en otros tiempos me habría resultado fantástico, revelador y que me producía trance hipnótico que me gustaba porque vislumbraba en mi mente paradigmas, sucesos, momentos vividos y no vividos y acontecimientos como sentidos en tercera persona. Pero ni con todo ello que antes vivía, no podía cambiar aquel instante exasperan te por ese cruel sonido que atizaba mi mente, donde el reloj se comía mi valioso tiempo y yo trataba bajo esta tortura, de refrescar los recuerdos pasados.

 

- ¿Puedo entrar?

-Una dulce y enternecedora voz se produjo al entre abrirse la puerta, y con muy poca delicadeza me detuve de mi caminar en círculos y dije que sí, esa voz entró y cerró la puerta tras de sí, con un silencio tan profundo que por un momento lo gocé, luego se dirigió hacia el diván que estaba junto al ventanal que daba hacia el norte de la casa, donde con movimientos delicados me indicó que debía sentarme junto a esa dulce voz, y claro que la obedecí, porque ella era mi madre.

 

Solo por una excepción hablo aquí, y por mi boca, y es que es penoso lo que ocurre, por ello no deseo que nadie comprenda, ¡Que tu dios me ampare por los últimos minutos que quedan!, pero solo hasta que dan las 5, para la hora del té” S.G.

3:55 pm.

  • ¿No me he expresado bien?, ¿acaso no pedí que me dejaran cavilar a gusto?, ¡no!, no madre, hoy no he de hacer lo de costumbre, ¡este día es para mí!, tengo asuntos que resolver, ¿acaso también eliminaras estos últimos caprichos míos, solo porque violan la convivencia y tu moral, y las reglas tan tontas de mi padre?, ¿acaso…

Mi queja fue interrumpida por la dulce voz de mi madre que solo dijo pocas palabras y con una expresión, tan triste, tan débil, que sus ojos estaban más brilloso que de costumbre, y quizá era porque ya había llorado, y no supe porque pero no me inmute, demostré mi sangre fría, mi poca humanidad y escuche atentamente lo que me dijo:

  • ¿Te acuerdas de aquel campamento al que no te deje ir, también te acuerdas de aquellos video juegos que no te permití tener, o de esas reuniones con tus amigos a las que menos te permití que fueras y siempre te enfadabas conmigo, las recuerdas?, si no las recuerdas, no quiero remover tu memoria ni mucho menos atormentarla con la nostalgia del pasado ya vivido, pero deseo que sepas que hice mal, y deseo tu perdón, anda, ven dame un beso y un abrazo, pero no digas nada, solo perdóname en silencio…(se produjo el abrazo y el beso mencionado y sentí que comenzaba a agitarse en su respiración, luego me aparto con dulzura y prosiguió) se bien que esta interrupción mía por pureza te ha disgustado, pero no ha sido mi intención.

Se levantó lentamente deslizo su mano por mi frente y esbozo una sonrisa muy pequeña, y estallo en un llanto silencioso, y aunque ella evito que yo hiciera algo para consolarla, yo bien en mi interior no estaba molesto, ni enojado como ella lo suponía, pero si extrañado, tome su mano y la bese, luego ella se deslizo suavemente escapando de mi beso y se alejo hacia la puerta, luego se fue.

04:05 pm

 

 

04:10 pm.

 

Realmente lo que había sucedido era extraño, y me comenzó a doler la cabeza, no comprendía que había sucedido, y ni lo quería saber porque rápidamente me recosté en el diván para evocar los recuerdos, se acercaba algo, mi corazón lo sabía pero mi mente no. En aquel instante recordé aquel viejo amigo que me dijo un adiós para siempre, cuando apenas los dos teníamos 17 años, y yo lo conocía como la palma de mi mano, siempre le gustaba jugar ajedrez, y siempre me molestaba, (con el recuerdo sonreí al volver a ver su rostro), me daba abrazos, me platicaba cosas que a veces no tenían sentido pero se supo ganar mi aprecio, mi sentir, y … [un doloroso tormento atizo mi corazón, era un dolor terrible, el dolor de cabeza aumento en un grado considerable, el saloncillo tierno y dulce que estaba a mi alrededor, se convirtió en un infierno, se produjeron visiones estrepitosas, el diván daba vueltas, las nauseas que sentí eran profundas, el cansancio no se hizo esperar y, ¡ah! mis dedos, ¡no podía mover mis dedos!, un escalofríos recorrió toda mi espina dorsal y…] tocaron a la puerta, se abrió estrepitosamente dejando entrar a tres sujetos y dos señoritas, pero por unos minutos fue lo único que pude ver, porque desvanecí.

 

 

04:24 pm.

  • ¡Vuelve en sí!, ¡corre!, corre, ya está aquí con nosotros otra vez, ¡dios, pensé lo peor!

  • ¡Deja de estar diciendo eso¡, ¡ya cálmate¡

  • ¡No, Rodrigo!, ¡déjame en paz!

  • ¡Ya basta los dos!, Roberto cierra la puerta, y ve como esta Maribel, ¿estás bien, Khalil, estas bien?, ¡contéstame!

Como de costumbre, abrí lentamente los ojos, los dolores que recordaba habían cesado, me sentía terriblemente débil, trate de incorporarme en el diván pero no pude, y sentí inmediatamente, que mis hermanos lo hacían por mí. Entonces logre ver que estaban ahí mis 5 hermanos, ellos que tanto me querían, que siempre se las arreglaban para dejarme hacer ciertas cosas que nuestros padres no me permitían solo a mí hacer, y aunque ellos mismo me prohibían muchas cosas, siempre estaban ahí, pero de algo estaba seguro, ellos me guardaban un secreto, un vital secreto sobre mí, que quizá era la clave de lo que deseaba recordar, y con esta cavilación comencé a sentir de nueva cuenta el nerviosismo de antes, la misma desesperación de encontrar las respuestas, fue cuando la voz de mi hermano interrumpió mi mente:

  • ¡Por favor contesta!

  • (voz entre cortada) sí, sí, ya estoy bien.

  • ¡ah!, que alivio, hermanito pensé que estabas verdaderamente mal…

  • Pero ya ves que no, ¿Qué hacen aquí todos ustedes?

  • ¡Cálmate, si venimos para estar contigo solo un momento no es para que estés así!

Dio un brinco del diván, y luego se puso algo molesto a ver el paisaje de la ventana, yo verdaderamente estaba recuperado, pero no entendía muy bien la situación, ¿Por qué estaban ahí mis hermanos?, anteriormente estaba mi madre, y ¿ahora ellos?, esto era por demás extraño, pero comencé a vislumbrar que se trataba de lo que no podía recordar, entonces me levante torpemente del diván y trate de correr hacia mi hermano molesto, a pasos tropezados, lo abrace y solloce un momento, él debió haber comprendido que no era mi intención, y con el mismo gesto gentil y tierno, me abrazó, llorando y sonriendo lastimosamente, así los demás fueron a nuestro encuentro e hice lo mismo con cada uno de ellos, acompañados de besos y calurosos, sonidos de respiraciones preocupadas y tristes, yo débilmente dije: “¡si alguien más va a entrar por favor, que me traiga el té!, ya casi son las 5, ¿no?. Ellos asintieron y salieron sigilosos como no pudo ser su entrada en este acto de mi vida. Pero qué difícil es todo esto, y tan confuso, yo francamente ya no deseaba si no esperar que me trajeran el té y que todo el tormento terminase.

04:43 pm.

 

 

04:45 pm.

Ni con toda la meditación que practique por 12 minutos pude controlar mis nervios, pero si la puerta se volvió a abrir, fue porque entraba un último visitante, por casi última vez, y es por eso por lo que escribo esto, porque es necesario hablarles de él, y mostrarles que él, no es precisamente el profeta que se dice ser, ni la última morada de los desvalidos, ni…

 

La puerta se abrió plenamente sin inmutación alguna, yo estaba sentado en la mesilla del té, y cuando vi que un sujeto del todo extraño entraba en mi salón, entrando sin invitación, me levante totalmente enojado, e iba a gritarle, pero su reacción me tranquilizo totalmente, simplemente levantó su mano en señal de que tuviera paciencia, y luego se dirigió a cerrar la puerta, con gestos muy delicados y suaves, luego corrió hacia los tres ventanales de gran importancia en el saloncillo, y cerró las cortinas que estaban corridas desde muy temprano, cuando yo estaba ahí.

 

Era un sujeto alto, pobremente vestido, sin ninguna facción del rostro que denotara belleza, estaba rapado, y sus dedos eran largos, su voz cambiaba, y su respiración ni se podía sentir, tenía una mirada fija y belicosa, que despedía sinceridad y rabia, pero su sonrisa me mostraba todo lo contrario, una aspiración hacia algo desconocido, pronto todo terminó pero sin antes la conversación que entabló conmigo, fue...

 

  • Soy Yibrán Khalil, ni te inmutes, se que estas demasiado ocupado para recibir visitas sociales, pero deseo que sepas que no soy una pérdida de tiempo, es más, deseo que sepas que nadie sabe que estoy aquí, ¡nadie!, y deseo también que sepas que no he venido a sermonearte ni a calmar tus nervios, pero bien debes de saber que si no te calmas no podré hacerte saber a que vine. Mira, solo tengo escasos 10 minutos para poder explicarte mis motivos y tu preocupación que por todas las horas que has cavilado no has podido revelar. Quiero que sepas que no soy un intruso, ni soy una fantasía, y que si estoy siendo un poco misterioso es solo por pura precaución, aunque debo confesarte que el verdadero motivo del porque estoy aquí, está oculto para mí mismo, pero debo preguntarte algo: ¿estás de acuerdo en recibir mi visita?, bien debes de saber que si tu respuesta es negativa entonces tendré que revelarte tu “don” más preciado antes, o quizá y cuando te estés muriendo, pero el sentimiento que experimentaras será puro, y único y olvidarás todo lo dicho por mí cuando, según tus creencias, pases a otro mundo. Vuelvo a preguntarte,... ¿...estás... de... acue...rdo?...

...calló al suelo, el sujeto de rasgos tosco había caído al suelo, y de su boca se profirió un grito agudo, tan fuerte que retumbo en las ventanas, era una escena espantosa, era un completo extraño a quien yo estaba dispuesto a escuchar, a quien yo comencé a tomar en cuenta, que poseía una voz grave, como la voz del doctor que había dicho años antes, a mis padres cuando yo era un niño: “Señores, lamento darles esta noticia: Su hijo no tiene más esperanzas, su corazón ya no resistirá, les doy una opción, se que todo esto es duro pero si no hacen algo ahora mismo, no podré yo ayudarlos más...un corazón mecánico es lo que puedo sugerir, no podrá durar mucho porque su cuerpo lo resentirá, solo podrá vivir unos años más, siempre y cuando el corazón mecánico este en buenas condiciones, y ustedes se encarguen de cuidarlo bien, señores, les dejo la decisión en la mesa...” ¡era cierto!, yo solo tenía el día de hoy para morir, porque el corazón mecánico siempre estuvo ahí, haciéndome vivir una vida aparente, algo por lo que yo no luche, era alguien sin corazón, y todo esto era por lo que estaba sufriendo desde la mañana al despertar y ver una nota pegada en mi libro favorito -El idiota- : “Fin”.

 

...y mientras no podía comprender la verdad de lo que iba a acontecer, el sujeto de nombre libanes, seguía en el suelo, yo había visto eso, ese hombre tenía el mal de San Vito, y estaba muriendo ante mis ojos, y no era nada agradable... y estaban mis ojos cubiertos de llanto por la verdad de una vida invisible para mí, que no podía si quiera pensar en ayudarle, cuando sin señal de aviso ni un ruido siquiera, vi como mi padre entraba con el carrito servidor de té, con una jarra de porcelana, una pequeña taza, un tazón con terrones, pastelillos y galletas, y todo era para mí, pero al verlo entrar recordé al sujeto muriendo, ¡no debían verlo!, sería un drama, y cual fue mi sorpresa que cuando mi padre entro con el servicio, el sujeto estaba sentado cómodamente en el diván donde minutos atrás mi madre había llorado, y yo había reposado mi desmayo, pero el plácidamente estaba sonriéndome, como si nada hubiese pasado.

 

-Hijo yo deseo hablar contigo un momento, tomar el té, tu y yo...

-¡Retirate!, no lo deseo, ¡deseo estar solo!

 

Lo dije tan sorprendido que ni cuenta me di que su rostro estaba bañado en lágrimas, acepto mi decisión y se fue, pero yo no le ponía atención, estaba tan asustado, ya no me importaba que mi recuerdo más importante, que era el de mi ultimo día de vida era hoy, fuese verdad, el sujeto que había estado ahí sentado en el diván era algo más allá que un espíritu, era más que solo una visión que estaba teniendo...

  • ¿No quieres una taza de té?, yo lo sirvo, te gusta con cuatro terrones, (sonrisa) lo se, eres igual que yo, necesita estar muy dulce, como los ingleses.

  • ¿Quien eres? ¿Como hace unos momentos estabas muriendo y ahora no?

  • Veras Khalil, es muy simple en realidad, tu tienes un vago recuerdo de que morirás, pero, ¿estas seguro de que es un recuerdo real? (Se levanta, se dirige a la mesa, sirve dos tazas de té y se sienta en la mesita)

  • Lo se, yo ya tenía conciencia de todo eso, ahora largate, sabes quien soy pero yo no, y sea como sea yo solo quiero estar solo...

Tome la taza, absorbí con mi nariz y mi piel, el dulce calorcillo del té caliente, de ese té que siempre me calma, y lo sorbí un poco, no estaba tan caliente, así que lo bebí con ansias, degustando su sabor penetrante a yerbas finas, manzanilla y hojas de cerezas, lo bebí tan tranquilamente, que por un momento yo estaba ido, en otro mundo, en otra parte...

...el sujeto ahí estaba, seguía viéndome, pero ya no reía, y le pregunte:

  • ¿aun aquí?, ¿que esperas, te dije que no quiero saber nada?

  • Solo miro como engulles el veneno que puso tu padre en la taza donde siempre bebes té... es cierto hoy no tenías que morir, pero tu destino lo eligió él, yo venía a beberme tu taza, pero veo que la estas disfrutando...


 

En el olvido de tus ojos...

Para

Oscar Reyes Morales

 

 

 

 

Pequeños y dulcinantes te adornas pues tus ojos,

sinceros y pernoctantes me hacen recostarme un momento,

y aliviado respiro tu escencia milenaria,

tu que pues con tus suaves besos me has hipnotizado.


Y cual si fueran ojos divinos, me han bautizado tu mirar,

siempre esperando que como buen niño:

deje los olmos, fije mi espíritu, suelte el llanto y te sienta respirar.


Que veme, uno hace las cosas más extrañas

por ese suave aleteo otoñal, que es fecundado por tu mirar.

Pero yo espero, yo jugueteo inconciente en el olvido,

en ese sueño profundo de un constante inalar la escencia de tu cuerpo,

y una y otra vez me pregunto incoherentemente, ¿sobriedad?


Líneas y rectas, marcos y formas puedo ver,

he podido sentir el rodeo de tu mirar constante,

infinitas e inmortales son las puertas de tu alma,

que me producen un sueño agotador,

ese sueño llamado por los ecos, el sueño del olvido...


...pasional, un sentir pleno y agobiante,

como olas sin espuma, palabras sin razón...

¡gritame!, ¡que esos ojos que me latigan perdonen mi falta!,

¡ahógame!, ¡quitame la comprensión!

¡dejame como el mortal sumergido en la tristeza!,

pero como sea, no dejes de mirarme...


Brindo por tus ojos, hoy que he caído, ¡brindo por tus ojos!

y en mi último aliento, ¡por favor! penetra mi alma con tu sueño inmortal,

y que duerma bajo el sol otoñal.


Cortame la respiracion abatida por el dolor de la agonía pasional,

que me forje parte de ese olvido tuyo,

de ese trance que me provoca delirar...


...palabras, ¡porque ya no sentires!

palabras, porque sentires los he dejado lejos,

allá, en el olvido donde me dejaste,

allá, en el olvido de tus ojos...

 

..."El caminante toma su lira, visiona el mundo, y no ha podido retener esas ganas del llanto: y llora amargamente. Él sabe que su único amor se ha ido, no volverá, ha muerto y con ese amor muerto, el corazón del caminante...

 

 

 

 

 

 

Sergio Gibrán.

¿Y LAS MEMORIAS?

El siguiente texto fue sacado de un correo que me fue enviado, y que ha sido una sorpresa para mí . He visto el desarrollo de esta amiga mía en la escritura, y les deseo compartir una cosa:

 

Este pequeño pensamiento.



Esperando que les guste o que lo tomen como deseen, saludos.


S.G.J

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Y LAS MEMORIAS?

 

POR NATALY


Cuando llego este día, me senté en la banqueta a fuera de mi casa, mire hacia atrás en mi vida, que hice y que deje de hacer. Recordé las cosas de las que podría arrepentirme y no lo hago, porque simplemente no es mi estilo, aunque siempre termino por pagar la factura de mis locuras, sin que nadie lo sepa.

Los aromas, los sabores, una tonta canción,  y todas esas cosas que a todos nos atacan y nos vuelven en el tiempo a cosas buenas, malas y maravillosas que vivimos.  Todos estamos hechos de recuerdos, de momentos que pasamos y nunca olvidamos o algo nos hace recordarlo, como cuando ibas en la primaria y diste tu primer beso, o quizás, cuando besaste por primera vez a alguien y ese beso aun no termina por ser tan corto.  Todos vamos por la calle callados, pensando en lo que paso ayer, en lo que no paso hoy, en lo que esperabas y no llego, en lo que llego y no querías que pasara, en esas cosas que pasaron y no te arrepientes de haberlas hecho o en aquello que no hiciste y ahora no puedes hacer. La secundaria, la preparatoria, la universidad y hasta los años de ocio que te la vivías de fiesta en fiesta y aun no sabias que hacer con tu vida, bueno, yo aun no se que hacer con la mía. Pero, todas esas épocas te marcaron, te dieron amigos, amores, dolores, resacas, dolores de cabeza y muchas borracheras.

También pienso que la mayoría de las cosas, a veces son demasiado repetitivas, y por eso un día me propuse intentar todo, y no tener resaca de nada. ¿Qué tan difícil puede ser no arrepentirte de lo ya hecho? Creo que podría ser como confundir la conciencia con la memoria, o algo parecido a eso.

Algunas veces, mientras fumo, siento un pequeño hueco en el pecho, es ahí cuando recuerdo, que había algo en ese lugar, y ahora lo cambia por unos recuerdos, que quizás muchos piensan que no vale la pena cambiar eso por unos recuerdos,  pero para mi son los mejores y lo mas valioso que tengo.  Por eso es que ahora todo vale tanto la pena recordarlo, todo eso seria como un poema de Bukowski: romántico, frio y fatal, si eso, creo que me gusto mas lo de fatal, esa es una muy buena palabra para describir los recuerdos, o mínimo los míos, los que creo aun son parte de mi.

Cuando escribo, no puedo olvidar los días de besos, los 14 de febrero de serenata, las tardes para caminar, las madrugadas de alcohol y fiesta, las buenas charlas y las malas despedidas. Quizás podrán decirme que me aferro demasiado a mis recuerdos, pero que puedo hacer, para mi todo ya es pasado, seria idiota escribir sobre el futuro cuando no se el segundo en el que moriré, seria absurdo escribir del presente, cuando esto que estoy escribiendo ya esta formando parte de mi pasado, y si no fuese por mis recuerdos, no seria mas que un tipo común y corriente, trabajaría ocho horas diarias en alguna empresa, que me robaría la vida entre quejas y regaños, pasaría la mayor parte de mi vida preguntándome como pagar las deudas y no viviría las locuras que has leído cada vez que tienes la duda de que pendejada se me ocurrió escribir ahora.

*    *    *

El olvido se adueña de todos los que alguna vez me rodearon, los detalles huyeron de ellos, los tiraron en el cesto de mi amargura, creo que tengo ese don de alejar a la gente y con las mujeres un tipo de instintito de supervivencia, aunque es algo como instinto de anti-enamoramiento. Fui lo que ya era antes de querer serlo, recordé muy tarde que la vida se lleva paso a paso y no corriendo. El día me duraba tan poco y vivía tantas cosas, bajo mi almohada siempre hay un cuaderno y una pluma, no es un maldito diario, no me alcanzarían las letras para tantos recuerdos, pero algunas veces a la mitad de la madrugada, mis demonios me despiertan e intento aplacarlos escribiendo porque es que están ahí conmigo, pero solo puedo escribir una de estas cosas y de lo mucho que recuerdo las cosas viejas y polvorientas, esas a las cuales me pueden llamar aferrado o que ya debería de olvidar, pero realmente es lo mejor a lo que me puedo aferrar, mi presente es demasiado malo para hacerlo y mi futuro es tan incierto como el fin del mundo. Así que esa es mi arma para ir día a día, como una canción del palomas que dice así: “Pluma triste tu marcaste mi piel, tu sonrisa gris no la puedo ver. Si la vida así, quiere a mi joder…me así porque que si, no voy a volver, a ese autobús de la oscuridad, que me dio tu luz, cuando quise mar… tirizarme mas nubes de burdel, gatos, perros y sigo siendo aquel, que quedo sin luz, por quererte ver y en la soledad de tu vientre piel.” Al final de todo, no se donde quedaron muchas cosas, unas que me guarde para no decir, otras que no supe decir cuando las quería gritar, no entendí donde deje las noches, las serenatas, ¿y las memorias?, ¿y mis sueños?, los olvide como muchas cosas que no supe entender, los atardeceres, las lunas, los relámpagos, las señales en tus lunares, ¿ya olvidamos todo?

 

Nataly

 

"Ultimo susurro del viento en mis oidos"

S.G.J

 

NOTA IMPORTANTE PARA EL LECTOR

ESTIMADO LECTOR, DESEO QUE CUANDO USTED LEEA ESTOS CUENTOS, NO TROPIECE CON LA SINGULARIDAD DE QUE GOZAN MIS ESCRITOS, Y PIENSE USTED QUE ES UNA GROSERÍA DE MI PARTE.


SOLO DESEO ACLARAR QUE TODO LO QUE SUBO A ESTE BLOG, ES UN BORRADOR, POR ESO, LAS FALTAS DE ORTOGRAFÍA Y EN ALGUNOS CASOS LA FALTA DE COHERENCIA EN LA REDACCIÓN SON SIGNOS DE QUE ASÍ ES EL ESCRITO.


NO DESEO CAMBIAR MI FORMA DE SUBIR MIS PENSAMIENTOS, DESEO QUE SIGAN SIENDO BORRADORES, ASÍ ES COMO YO LOS VEO.


POR TODO LO DEMÁS SI USTED DESEA EL ORIGINAL PÍDAMELO Y SE LO OFRECERE CORDIALMENTE.

A USTED

MIS SALUDOS





Gibrán.

El Vulgar. ( " Ο χυδαίος " )

EL VULGAR

 

continuación...

 

Silencio en el bosque.

Encuentro entre Joaquín, CJ y Emanuel.

 

- ¿Dónde estamos?, ¡hemos perdido el rumbo!, nos dirigíamos hacia Linda vista pero creo que notarás que no podemos ver, y así, hemos estado caminando ciegos, esperando que una señal nos encamine hacia Gibrán.

- ¿Están buscando a Gibrán?

- ¡Sí, sí!, ¿lo conoces?

- ¡oh!, ¡así es, yo lo conozco, fue en la prepa, pero hace mucho no lo encuentro!

- ¿Lo estas buscando también?

- En realidad no del todo, estoy preocupado, él tuvo razón en todo lo que paso, entonces pienso que tendrá razón en la solución que su razón encuentre, y debo confesar que es un ser grande, lo he visto en alguno de mis sueños, antes de que todo sucediese.

- Te comprendo y a todo esto, ¿Cómo te llamas?

- Joaquín, y ¿ustedes?

- Yo soy C Joaquín y él es mi hermano Emanuel

- ¿ustedes de donde conocen a Gibrán?

- Lo conocemos desde hace ya más de 6 años, él y yo íbamos juntos en la misma escuela, entonces ¿no sabes dónde está?

- Temo que no, pero deseo ir con ustedes, así yo podría guiarlos en el camino pero ustedes me lo indicarían, pero tengo una duda, ¿ustedes son ciegos de nacimiento?

- ¡Menuda pregunta!, pero no, no lo somos, en realidad hace ya algunos días, estamos así, una razón más para buscar a Gibrán, creo que te habrás percatado de que hubo un suceso en el Distrito F. y fue extraño, era de madrugada y un viento muy fuerte nos tiro al suelo, cuando nos levantamos ya no podíamos ver, pero aceptaremos tu ayuda como un favor.

- ¿Fue una explosión, no?

- No lo sabemos, solo recordamos eso, cuando despertamos, simplemente no podíamos ver, y así anduvimos, vagando y caminando por el mínimo recuerdo de las calles.

- Nosotros lo alcanzamos a ver, pero no nos hizo efecto alguno, luego del viento que sopló, un temblor azoto las faldas de esta montaña, la verdad nos asustamos un poco pero poco nos importo también.

De los sonidos secos que se producían en el bosque débil y moribundo, unas pisadas se acercaban a nosotros, mi hermano y Joaquín seguían hablando, llenándose de confianza uno al otro, examinándose, pero fue ahí cuando presentí a un ser del todo extraño, no era cualquier sujeto, era una presencia que despedía un olor a rosas silvestres, sus pisadas eran fuertes y decisivas, y por alguna extraña razón no me daba confianza, a pesar de no poder verlo, no podía confiar en tal sujeto, y fue ahí cuando la conversación de mi hermano con el joven conocido de Gibrán, fue interrumpida por este gran ser:

- Me disculpo por esta interrupción, pero no he podido dejar de escucharlos, a pesar de que estaba algo retirado, he logrado percibir que ustedes conocen al joven llamado “Gibrán”, ¿o me equivoco a caso?

- Has escuchado bien, pero no comprendo particularmente el porqué el interés en ese sujeto

- No es nada del todo extraño en realidad es poca cosa, pero deseo saber si puedo caminar en su búsqueda, claro está si no soy un estorbo y una carga.

- ¡Más carga seremos nosotros que no podemos ver!

- ¡Yo lo conozco!, él de una manera extraña, (dudoso) me salvó, y a un sujeto mató.

Hubo un extraño silencio, la voz del sujeto era lo único normal que se podía sentir en él, pero de pronto la sensación de que quería acercarse a nosotros fue decisiva; en mi cumulo de oscuridad, no podía percibir bien los movimientos, pero de un momento a otro, me sentí atrapado entre manos que me sujetaban el cuello y la cara, yo deseaba frenéticamente soltarme, pero no podía gritar, porque el sujeto tenía una de sus manos poderosas y fuertes abrazando mi cuello en tal fuerza que no podía gesticular sonido alguno, de pronto su otra mano que estaba sobre mis ojos, se comenzó a calentar, me estaba quemando los ojos, yo comencé a llorar, el dolor comenzó a ser tan fuerte que la desesperación fue mi único grito de auxilio; yo solo podía escuchar a mi hermano grita: “¡Emanuel, que sucede! ¿Dónde estás?, ¿Qué está pasando?”, su voz ya no era la delicada sutileza para hablar, ya había sensaciones de ansiedad, de preocupación… el sujeto me soltó, pero yo sentí en aquel momento que me había matado, porque no pude mover musculo alguno. Y ya no supe lo que paso.

Gibrán

Partiendo en búsqueda de agua.

 

Aunque yo estaba en un paraíso, tenía que estar más preocupado por el futuro que le deparaba a todo el mundo. Un buen día de los pocos que estuve en el palacio de Lecumberry, donde mi protector Carlos, siempre me alimentaba y me llevaba la sagrada vid, simplemente llegó y me anuncio en un tono muy lastimero y desesperante: ¡Se ha terminado el agua!

No me inmute, ni me desespere, yo bien sabia que tarde o temprano así sería, pero ¿Qué pasaría ahora?, mi respuesta no necesito meditación, le dije que no se preocupara por mí, que estaría bien, y nos abrazamos fuertemente y le di un beso en la boca,  porque ya no tenía nada que perder, el lo acepto y lo devolvió. Terminado el acto emotivo, corrió hacia la entrada principal del palacio, y abrió las puertas de par en par, y dio un grito de gloria, yo sonreí, entonces decidí salir de ahí también pero dirigirme a otra parte…

“Dentro de mi alma un bezo quedo, y su destino es tu corazón, y quiero estar: Perdido… ¡No podía ser cierto!, era una canción de hace algunos años, yo la recordaba porque era mi favorita de ese grupo, ¡me sorprendí!, ¡comencé a llenarme de vida!, me importo un soberano sorbete que no hubiese agua, y comencé lleno de felicidad por primera vez a cantar: …y quiero estar perdido en un abrazo sin fin, y quiero estar perdido en un pretexto en tu piel, donde yo quiero ser aprendiz… corrí, el sol ya no me lastimaba, y también le grite a la vida, al mundo, al destino, nada podía vencer estos nuevos bríos que habían surgido de mi ser, baile con la música adentro de mi mente, y le grite a la vida lleno de felicidad, yo deseaba esto, sentí esto, ¡YO ASI LO QUERÍA!” Hubo un temblor de una magnitud grande, los edificios que seguían de pie, se derrumbaron ante mi vista, el miedo se apoderó de mí, yo no me moví ni un instante, el cielo comenzó a volverse rosa, como si yo estuviese en un atardecer, mi respiración se volvió tensa, el viento se lleno de polvo, mi corazón comenzó a correr demasiado rápido, el temblor no cedía, el cielo promediamente se puso rojo, no sabía qué hacer, entonces lo vi, y junto con él estaban C Joaquín, su hermano Emanuel, Joaquín, mi hermano Jorge, Roberto, y más gente conocida. De pronto el suelo se abrió en dos, y comenzó a brotar una espesa nube negra, yo simplemente estaba estático, ya no podía moverme, y seguía respirando ese veneno mortal, perdí la conciencia.

El CLAN.

ULTIMO DIA DE GIBRAN

FIN DE MIS ESCRITOS, ¡NESSUN DORMA! PARA SIEMPRE.

 

Éramos muchos, todos venían a buscarme, vinieron por mí, era el 2012, diciembre, pero no se parecía a nada vivido por mí. Según fui enterándome Él corrió hacia mi persona, y me rescato de la nube negra, luego me llevaron a un lugar conocido por mí. Desperté muy cansado, las cosas no había podido ser peores, pero me levanté; eran muchos, gente de todo un mundo antiguo que no conocí, todos éramos vulgares de algo pasado, en conjunto fuimos las masas de lo promedio,  todos éramos herejes de la vida, insensatos que nunca quisimos aprender, pero estábamos juntos, ya nada nos asustaba, todo solo podía ser sublime, definitivo.

Y al final solo pocas cosas quedaron, las virtudes ya no aparecieron, y ni quisimos buscarlas, ¿de qué nos serviría?, a un gesto mío todos se inclinaron ante mi persona, todos bajaron sus cabezas, y yo, corrí hacia la piedra más alta, aquella de donde se podía ver toda la ciudad, y extendí mis brazos hacia el cielo, hacia ese cielo rojo, donde el viento despedía olores a Limares, y de mis manos brotó sangre, de mis ojos la luz se extendió, de mi boca salió el agua que tanto había anhelado el hombre, pero la rechazaron las masas, porque sabían a lo que se atendrían si la aceptaban. Y él de vestiduras blancas, me sonrío y cuando hubo hecho esto, me lanzó una palabra, la ultima de la estirpe humana.

 

“Caminamos mucho, todos iban guiados por mi persona, pero hasta yo me sentía cansado, simplemente el sol despidió su ultima luz, y entonces en el cielo rojo, explotó la luz, todo se baño de calor, nuestra piel reventaba por las ámpulas producidas por las quemaduras, ahí estaba yo, desvariando, con unas bermudas y unos tenis roídos por las largas caminatas que antes solía dar, y ahí estaban todos, junto conmigo con los labios agrietados y sangrado, delirando, pero firmes en la decisión final. Y mi cuerpo cayó en el suelo…

Solo una palabra debo decir

Déjame decir solo una.

Me has sonreído cual si fueran los buenos tiempos.

Déjame besarte cual si fueran aquellas noches en las que estuvimos orándole a la luna.

Déjame tocarte por una última vez, solo déjame hacerlo.

(se escucha a lo lejos el suave sonido de la lluvia caer, en primavera la miel y la vid se dejan beber)

Una dulce gota nos ha robado la sensación extraña, y tus ojos de inmediato se han tornado tristes, muy tristes cual si fueran los malos tiempos.

Solo una palabra tengo que decirte,

Déjame gritarla al anochecer, al final de todo, ya no temas en despertar a los malos espíritus, ya no temas corazón mío.

Ya no temas a nada, ahora soy yo quien te sonríe, ahora soy yo el que te besa, y aspiro tu aroma de desierto, y me dejo llevar por ese transe, pero se que ya te has ido. Y te sonrío nuevamente, le canto a la vid, y en tu boca digo estas palabras para ti.

Déjame solo decirte, que noches españolas se han de sentir, en un cálido desierto puedo recordar, no te cobijes ya con ninguna de mis palabras, todas se han marchitado ya, solo quiero que me dejes decirte una última, que sea la última. La última”…

…ya no se cómo llegó la noche, eran como las antiguas noches españolas de luna llena, y el viento cargado con el aroma de los limares, traté torpemente de levantarme, y lo logré pero prácticamente desvanecía, y con sumo esfuerzo miré a mi alrededor, y pude observar los cuerpos de todo el Clan, de mis amigos. Todos habían sucumbido antes que yo. Ahí me di cuenta de que nunca fui un vulgar, los mire por última vez, con una mirada de ternura infinita, que nunca a nadie más le ofrecí, y simbólicamente con mi espíritu, bese sus frentes, mire la luna… no se porque pero recordé a Sergio, le sonreí a mi recuerdo y mi cuerpo cayó para siempre en el recuerdo inerte.

“la última,

¡¡Nessun dorma!!

¡¡ nessun dorma!!

Y así fue.”

El Vulgar. ( " Ο χυδαίος " )

 

EL VULGAR


No hay nada más sublime en el mundo, que el ser llevado de lo real, al mundo de lo sutil. Puesto que, no existe cosa más bella que el simple hecho de recordar.   S.G.J



NOTA IMPORTANTE PARA EL LECTOR:

Deseo que este cuento que vino a mi mente para ser escrito, no este lleno de falseda, por eso quiero aclarar varios puntos:

1) Este fue el borrador que escribí hace algunos días, y no pretendo que sea corregido, por eso si se nota alguna falta ortográfica en su redacción, sabrán ya de ante mano, que así deseo que se quede.

2) No es un cuento que muestre mi visión del mundo ni de nada en especial, simplemente es un cuento.

3) Es un cuento dedicado a una persona especial.

4) Deseo que lo puedan leer, es un cuento corto.


POR TODO LO DEMÁS "GRACIAS"

 

 

Gibrán

 

No muchas veces las personas han vivido la fortuna de ser aplastados por esa gran columna que es la estupidez, por lo regular esa gran columna siempre aplasta a los más aptos, a los que siempre encabezan las listas de amenaza intelectual para lo promedio, que siempre son pocos claro está, no han sido las excepciones nadie, todos, absolutamente todos hasta ahora han sido sumidos en ese lodo que absorbe todo, y que te transforma en una figuración burda, en escoria, en un vulgar. Muchos han perecido, pero existe una pregunta real, ¿acaso no habrá nadie que en lo vulgar, pueda resurgir hacia el devenir eterno y puro?

Fue por esos días donde el calor sofocaba a toda una gran ciudad, las lluvias no llegaban a causa del deterioro que había provocado el “homo sapiens”, todo era un caos, el agua se había terminado, no había ya suministros de agua, de todas las tuberías solo salía un espeso lodo negro de donde no se podía siquiera sacar algo de este líquido, lo único que el hombre tenía, eran las pocas botellas y garrafas de agua embotellada. Pero el homínido, finalmente animal, comenzó su retroceso evolutivo, donde la sed era más mortal que cualquier otro veneno, era una peste que atormentaba a mas de 100 mil millones de bocas nefastas,  y entre todo el caos, me encontraba yo, buscando con la misma desesperación un vaso con agua.

Me encontraba en un estado deplorable, los labios los tenía agrietados y sangrado, no tenía ropas más que mis bermudas, y unos tenis del todo roídos por el cansancio de caminar sin rumbo. Fue a finales de Julio cuando se declaro mundialmente la escases de agua, solo los países primermundistas, fueron los que más drásticamente se pusieron a limpiar toda el agua que poseían, y si bien no era suficiente con ello, se pusieron a robarla a los pequeños poblados del mundo, y mi nación no fue la excepción. Desde ese día, el mundo comenzó a morir, muchos simplemente se apropiaban de todo lo que les faltase para salir en búsqueda de la vid sagrada, pero nadie encontró nada, el mundo se había secado totalmente. Yo hacía mucho tiempo que había perdido el rumbo que un día de madrugada me fije para poder sobrevivir, siempre juzgue que con mi intelecto, mi sabiduría y mi esencia yo mismo podría encontrar un gran abastecimiento de ese vital líquido, donde mis enseñanzas como alquimista, iban por fin a ser empleadas a favor de algo. Eso lo decidí cuando yo tenía 19 años; a los 18 me había salido de mi casa por puras cuestiones personales, yo no deseaba vivir bajo el duro manto de una madre idiotizada por la moral y un padre del todo un mediocre, yo deseaba comenzar algo propio, fruto de mi esfuerzo y mi mente, fruto de mi homosexualidad, pero mis motivos se vinieron abajo cuando se escucho la noticia funesta, el miedo por varios días me dejo en la ruina, me escondí en el primer agujero en la tierra que encontré, como si yo fuese el ser quien todos buscaban para ser salvados. Yo tenía miedo porque meses atrás, frente a un público extenso, mencione este hecho insólito como parte de uno de mis análisis filosóficos de la nueva era, y le reproche al mundo toda su pestilencia, junto con la del ser humano; fue glorioso el abucheo que recibí, todos me tachaban de mediocre, de inmaduro, de pedante, y hasta de simple tontuelo, me insultaron y hasta me escupieron, pero todo eso era mentira, porque todo lo que mencioné en esa conferencia se hizo realidad, al pie de la letra que mi boca pronuncio.

Dure varios días en aquel hoyo, me pase meditando todo lo que sucedió, pensaba que todo era parte de un sueño, que solo fue una ficción mal intencionada, pero finalmente no real. Cuando salí, me encontré con todo un mundo nuevo, el mundo de la peste, calles desiertas y ruinosas, algunas almas se encontraban vagando y buscando con mucha sed, agua divina, pero finalmente todo era un caos. Y al ver que todo lo que mi boca y mi razón hicieron realidad, lloré, pero no de tristeza.

Estaba bastante cansado porque no había comido, o bebido liquido más que el agua sucia que brotaba de las paredes, como si comenzará a huir de la superficie, eso me provocó una diarrea y fiebre, pero yo no salí de aquel hoyo, ni por el grueso rugir de mi estómago vacío. Finalmente cuando salí lo primero que hice fue dirigirme a una de las farmacias cercanas para conseguir algo de medicamento, y cual fue mi sorpresa que todo estaba saqueado, los edificios llanos, sucios y deshabitados, ni una pastilla pequeña encontré, yo prácticamente deliraba.

Cuán grande habrá sido mi suerte que por pura casualidad seguí caminando hacia el sur, donde tenía nociones de que mi antiguo hogar estaba por ahí, y caminando me encontré a un conocido mío, el cual, sin saber ni recordar cómo, me llevó a su guarida. Y así paso mucho tiempo, yo enfermo y dolido y sumido en un profundo sueño, y el mundo devastado, agonizando de la peor forma posible, ¡como se merecía!.

Joaquín

 

Yo estaba en shock, lo único que recuerdo es que mi familia comenzó a hacer maletas y a hacer preparativos, yo bien recordaba la conferencia de Gibrán, yo estaba ahí, y recuerdo perfectamente esa luz de odio en sus ojos, ese tono de reproche hacia todos, y eso me incluía, mis padres al saber que él era uno de mis compañeros, me prohibieron acercarme a él, a juntarme con su presencia, e hice caso, sin pensarlo, solo acaté las ordenes, además de que él, nada representó para mí hasta ese día, ¡el día cero!. No tenía opción, mi familia se iba a mudar a los alrededores de un volcán, donde supuestamente mi abuelo sabía donde hallar agua para sobrevivir, y como a mis escasos 16 años no podía hacer nada, aparte de que el miedo me consumió, y no sabía qué hacer, simplemente no me importó demasiado. El viaje que hicimos fue largo y silencioso, mi hermano solo no comprendía nada de lo que pasaba, yo observaba los rostros de mis padres, tratando de ver que iba a suceder, que era lo que proseguía, que iba a ser de nuestro futuro, y debo confesar que no solo a partir de ese día, viví bajo la sombra del miedo y de la desesperación, esperando, haciendo de cada minuto de mi vida, un tormento inagotable, pensando en que si le hubiese hecho caso a Gibrán en lo que él me decía, de poder ser más que un simple humano, quizá y solo quizá yo hubiera podido detener esto, así pensaba, y aun así sigo pensando en la fe que Gibrán tenía sobre mí.

Era agosto, mes que se supone tenía que llover a cantaros, todos esperábamos eso, ¡y más mi abuelo y padre!, que velaban por nosotros, pero ni una nube llego a nuestro cielo, el sol cada vez era más fuerte, los arboles que hacía años atrás daban mucha sombra y frescura al valle del volcán, ahora se secaban y marchitaban por el incesante calor que nuestro dios sol despedía, hubiera preferido morir ya, pero siempre tenía que haber un mañana, un mañana más y cada vez más desalentador. Así se pasó de corrido y  muy lento todo el mes de agosto, donde todos los días que se sentían, solo se esperaba eso, se esperaba que lloviera, y mientras esperábamos mi madre, padre, abuelo, y para entonces, yo, hacíamos lo posible por potabilizar el agua que salía de los adentros del volcán, y la poca vid que seguía brotando de poca cosa en los riachuelitos que antes eran ríos. Todo fue aterrador, la comida se agotaba, los animales igual que bestias se mataban por beber algo de agua, pero gradualmente fueron desapareciendo, no supe si otros humanos los iban cazando o si ellos mismos morían en otro valle lejano, en la interminable búsqueda del crucial liquido.

Fue por aquellos días, a principios de noviembre, que ya no estábamos solos en aquel callado bosque, fue muy de madrugada, se escucharon pisadas, bicicletas, pero no motores, puesto que la escases de agua tuvo un impacto tan terrible que los automóviles ya no podían circular por el desabasto de gasolina, así pues  comenzaron a llegar gentes de todos lados, acampando, llevando a toda sus familias a los pies del volcán, unos adaptaron carretas, otros cargaban todo en sus espaldas, hasta los más pequeños ayudaba, nadie se quedaba sin hacer algo, y hubo un silencio que pernocto mucho tiempo, nadie ya era amigable, todos buscaban lo que se había acabado, y todos traían armas, ¡todos!.

Había llegado un final critico, yo esperaba en cualquier momento irme de ahí con mi familia, pero ellos pacientemente esperaron, sabían que adueñarse no era una buena opción, pero compartirlo, era un suicidio, hubo mucha meditación, tanta que muchos enloquecieron y prefirieron lanzarse al charquito de agua que había, y nadar en ella, atragantarse, pero los más cuerdos, los mataron a tiro limpio, y eso marco una nueva era. Pero llego un día en que un sujeto, un vulgar, se presentó, como la salvación.

1er día de no sé que mes, pero sé que he despertado, porque  no es de noche. Creo que es noviembre.

 

¿Dónde estoy?- pregunté con una voz totalmente seca, casi se escucho como un chillido de rata, sentía la garganta desecha, me sentía tan débil que ni pensar podía hacerlo bien, trate de levantarme pero mis fuerzas eran nulas, regrese al suelo donde estaba, y se escucho:  ¡despertaste!, ¡que alegría!, pensé que no ibas a hacerlo, iba ya a preparar todo para tu funeral en caso contrario, pero gracias al cielo has despertado, has estado casi una semana moribundo, e hice lo que pude, debo confesar que me sentí muy solo, por eso te traje conmigo, a pesar de lo que todos piensan de ti ahora.

Verdaderamente me sentía muy mal,  apenas si podía abrir los ojos, y cuando lo hacía bien, solo luz y borrosidad podía captar, no reconocía al sujeto que me estaba hablando, esto era demasiado para mí, pero seguía vivo. -¿Dónde estoy?- volví a preguntar pero esta vez con más descansada la voz, él respondió: Estamos en Lecumberry, adentro del castillo. Cuando sucedió lo que ya sabes, unos amigos y yo, a base de mucha esfuerzo y un enfrentamiento algo sangriento, tomamos este castillo, la verdad fuimos casi todos los vecinos de mi colonia, pero ellos se han ido ya, la sed ha ganado sobre sus mentes y sus cuerpos.

El tono que el sujeto tenía me parecía muy familiar, creía conocerlo de alguna parte, puesto que por alguna cierta razón, mi corazón se estremeció, lo impulso el deseo de llorar, pero no deje que lo hiciera por puras razones vitales, necesitaba de todo mi liquido corporal.

- ¿Cuánto tiempo dices que he estado mal?

- Casi una semana, la verdad no se que fue lo que te paso, solo te vi ese día, estabas buscando algo en esa farmacia, estabas en muy mal estado, pero a juzgar por cómo hablas y que ya no tienes fiebre, creo que estas bien.

- ¿Qué le paso a toda la ciudad después de la alerta?

- La verdad, todo fue un completo desastre, la ciudad ya casi está desierta, nadie se quedo aquí, a excepción de los que saben donde hay reservas de agua, pero a decir verdad, creo que fue una tonta idea que me quedara, todo se ha agotado, debo mencionar que cuando se dio la noticia, todos entraron en pánico, los robos y los saqueos no se hicieron esperar, y muchos de ellos te buscaban a ti, la mayoría solo por fines tontos, ellos pensaban que eras como una especie de súper hombre, que si de tu boca saliesen las palabras contrarias a lo que paso, pues todo se resolvería; los más tontos pensaron que eras el anticristo, una presencia negativa, e hicieron una revuelta para matarte, pero nadie sabía en donde te habías metido, por fortuna para ti, la sed les ganó a todos, y creo que ya nadie se acuerda de eso.

Todo lo que me decía el sujeto era sorprendente, fue también lo que había pensando que pasaría, era como si a esas alturas yo estuviese más conectado con lo psíquico, y a pesar de lo débil que me sentía, logre con ayuda de mi protector, apoyarme y sentarme recargado en una sucia pared:

- ¿Y al mundo que le pasó?

- ¡Vaya!, esa si es una buena pregunta, ha pasado ya casi un mes, cuando se dio la noticia aquí, no se hicieron esperar las críticas y las pobres ayudas de otros países, pero gradualmente el agua se seco de la nada en toda Europa, los expertos no sabían nada, decían que era un fenómeno del todo extraño, que ha decir verdad, eso no era obra de humanos, y ahí me di cuenta de que también estaban perdiendo la cabeza, de lo único que me acuerdo es que los ejércitos de las naciones, se fueron a reforzar el orden en los lugares donde todavía quedaba poco agua, y junto con ellos, toda la población tras ellos pero con todo menos orden, hubo muchos enfrentamientos según se, pero fue entonces donde la electricidad se esfumo también, según me fui enterando, a todo el mundo le pasó esto…

- ¿Por qué te detienes?

- …Es que, estaba recordando que cuando era más joven tantas pinches cadenas de correo que decían lo mismo, todas mencionaban algo similar, la verdad es que a diferencia de tu conferencia, tú fuiste totalmente exacto en todo lo que iba a sucedernos, debo confesar que si me sorprendiste.

- Yo no lo hice con ningún afán negativo, yo quería que se dieran cuenta, la única forma de hacer las cosas era matando a un exagerado número de personas, entonces, así se podría hacer algo para poder continuar, mis razonamientos eran objetivos, parciales, la forma de decidir quien vivía y quien no, era justa, pero todos me escupieron, y no los culpo, pero quiero decirte que me da gusto que esto pasara, les enseñara una gran lección, por desgracia, esa lección es la ultima que tendrán, porque les llego su fin.

- ¿Nosotros? Pero, ¿Qué hay de ti?

- ¡Bah!, me sucederán cosas peores, pero igual tendré un fin, no como el de ustedes claro está, pero dime, que más sucedió.

- Es todo lo que se, cuando se acabo la electricidad, la gasolina ya no se pudo extraer, entonces muchas maquinas se volvieron obsoletas, y no se pudo hacer nada; algunos físicos e ingenieros, se marcharon juntos en muchos grupos para reunirse en un congreso de no se qué, y esto lo supe porque un amigo mío me decía que fuera con él, pero ¿para qué?, de igual forma todo se acabara, por mucho esfuerzo que se haga, el resultado no cambiara, además, tu propuesta ha sido cumplida.

- ¿Propuesta?, ¿Cuál?

- La de exterminar a un gran número de gentes, imparcialmente claro, la gente en la locura comenzó a volverse salvaje, punto más a tu favor,  eso lo dijiste y lo mencionaste en tu conferencia, yo solo me pregunto, ¿Cómo pudiste ser tan exacto?

- Toda mi vida me la pase pensando, cada detalle, ahí está la verdadera ciencia.

¡Ah!, ¡sí!, lo recuerdo ahora, era Carlos, un joven de mi altura, y rasgos totalmente bellos, su piel era morena, sin ser grotescamente negra, sus ojos de color negro profundo como la noche, poseían unas pestañas que eran un deleite, de sonrisa plena y llenadora, de labios gruesos y carnosos pero sin llegar a lo vulgar, su cabellera era larga y rizada, su complexión era de un atleta, era todo un personaje, pero una extraña sensación de tristeza y nostalgia me nublo los ojos, yo lo recordaba como el muchacho débil de personalidad, siempre era yo el que con mi sarcasmo lo alejaba de todo, entonces por primera vez sentí un pequeño sentimiento, fue un poco de agradecimiento, porque era todo lo que mi corazón podía generar. Él de la manera más gentil, se levanto de mi lado, y salió del cuarto en donde estábamos, hasta ahora yo no había puesto atención de en donde me encontraba, y dispuesto a saberlo del todo bien, me levante muy torpemente; mis piernas estaban tan débiles, e incluso yo estaba en muy mal estado, ya no era el joven alto y robusto, ahora era un ser de aspecto grotesco, estaba en los huesos, mi cabellera era larga y seca, muy maltratada, mi voz se sentía cansada, pero mi fuerza interna había despertado con todos los bríos de un buen inmortal, y el solo hecho de sentir que mi fuerza interna se recuperaba tan rápido, me alegro, y me hizo sonreír, mire a mi alrededor, era una antigua oficina, si mal no recordaba era el archivo general de la nación donde me encontraba, pero todo estaba sucio, en mal estado, y deshabitado, era una imagen cruel para mí, me devasto en gran parte porque todos esos conocimientos ya habían sido olvidados, pero yo estaba ahí, y en buen momento.

C J

Del día en que recibí todas las cartas de Gibrán, después de un mes de que todo sucediese.

 

No tuve tiempo de pensar, simplemente me levanté, bese la mejilla de mi hermano, simbólicamente me despedí de mis padres, y me salí en busca de Gibrán, era vital, él era el que debía salvarme, y si mal no presentía, el estaba buscándome. Salí sigilosamente, porque después de que todos abandonaron el edificio, el silencio hacia muy notorio el ruido que se podría producir, y combinado con el estrés de no saber qué hacer para sobrevivir un día más, mi familia se la pasaba cavilando, al acecho,  ¡deseando!

Había logrado salir sin ser visto, y cuando ya iba a llegar a la avenida principal, sentí una presencia tras mi persona; era de madrugada, la luna comenzaba a brillar de manera celestial, y poco a poco las estrellas comenzaban a hacerse muchas y más notorias, la contaminación se estaba retirando lentamente, pero derrotada. Para evitar cualquier contacto, había rapado mi cabellera, limpie con mi saliva todo mi cuerpo y busque ropas apropiadas para el viaje, yo bien sabía que el calor que se sentía durante el día era insoportable y devastador, pero pensaba conseguir un medio de transporte mecánico motriz, lo había sentido y lo venía planeando desde hace un mes, cuando todo comenzó, yo necesitaba a Gibrán, requería de un consejo de él, o de alguna de sus premoniciones, pero nunca apareció, se había esfumado quizá por su captura,  por eso me preocupaba un tanto, pero solo un poco, siempre sabía como defenderse.

Mi mirada lo único que buscaba era una bicicleta, pero a juzgar por el desabasto de la gasolina, pensé que todas las bicis se habían esfumado por ser del todo practicas, no recuerdo bien cuanto avance lejos de mi hogar, pero escuche tan claro unos pasillos que venían siguiéndome a la distancia, estaba siendo perseguido por algo, no me espante porque bien creía que se trataba de mi hermano, así que voltee mi rostro y grite: “¡Emanuel, sal de ahí, se que eres tú!”, espere unos minutos y a lo lejos tras unos coches varados salió él, débil, cansado, preocupado, su rostro me decía todo.

- Se que vas en busca de Gibrán, se que día a día es lo único que te preocupa, pero debes de saber que si él no te ha contactado, es mejor seguir juntos, como familia, no quiero que te suceda algo malo.

- …Es necesario, requiero de él, y cuando me de las respuestas deseo que les hagas saber al clan, que vengan con nosotros, y también a mis padres, ¿podrás hacer eso por mí?

- No, porque no iras a ninguna parte, yo evitare eso.

- ¡Vamos!, no te pongas pesado, esto no esta a discusión, además no me ha escrito y deseo saber que ha sucedido, me preocupa que le haya pasado algo nefasto…

No se porque pero Emanuel comenzó a llorar, corrió hacia mí, me abrazo, se contuvo un rato y de su morral saco una buena cantidad de cartas, todas abiertas y si mal no observe, todas de Gibrán para mí, por un instante no hice nada, pero poco a poco comencé a sacarme de quicio:

- ¿Todo este tiempo has tenido mi correo, precisamente el correo que es de Gibrán?

- … Perdóname hermano, yo solo quería que no fueras con él, cuando llego la primer carta, lo único que pensaba era en que  si ibas con él, también te destruirían, te llevarían a sacrificar, luego cuando llegaron gradualmente las demás solo decidí no dártelas, así desistirías de ir con él, a sabiendas de que él no quería verte, y pensé que era bueno, porque en estos tiempo es mejor estar unidos…

- Actuaste como un promedio, como un egoísta, preferiste que todo siguiera su curso, ¿Qué no entiendes de que él podría haber hecho algo al respecto?

- ¿Qué hubiera podido hacer?, ¡dímelo!,  ¿crees que él hubiera podido detener todo esto?, él mismo lo mención en su conferencia, “No hay mano que pueda hacer algo, están destinado a sufrirlo, y perecerlo, y es justo, pero deben actuar con sumo cuidado porque la venida de los malos espíritus ha comenzado ya”.

- Tú no comprendes bien las cosas.

Tome el correo que me correspondía, lo abrace, y le di la espalda y seguí caminando en el filo de la noche, con un frío extremo, que calaba los huesos, y cuando reaccioné, noté que mi hermano me estaba siguiendo, y pregunté:

- ¿No has entendido que debo ir?

- Eso lo entiendo, pero, debo yo ir contigo

- ¡No!, es peligroso

- ¿Qué no entiendes que no vas a ir solo? Es necesario que yo vaya contigo, si de algo puedo servir es de saber encontrar rastros y…

“Una explosión devastadora se produjo en el centro de la cuidad, el brillo fue devastador, dejo ciego a todo aquel que tubo los ojos abiertos en un radio de 35 kilómetros, y entonces apareció aquel sujeto de ojos extraños, sin olor alguno, sin sentido de lo común, era un sujeto de ropas blancas y ceñidas, despedía un aura de color dorado, y de su boca se sentía el aliento de lo incomprensible…”

 

Joaquín

Del mes que le sigue a,… era un medio día.

 

- ¿Cuántas veces te he dicho que no salgas de la cabaña por ningún motivo?

Dicho esto, mi padre me abofeteo, esto era estresante, yo ya no soportaba la idea de siempre estar encerrado en un cuarto pequeño y mugriento, yo deseaba salir si quiera a caminar por el desierto, pero las reglas que mi padre imponía, quería que fueran absolutas y es que unos días atrás, unos niños estaban casi locos por el incesante calor y por la sed, que no resistieron más y se abalanzaron por las armas, forcejeando con los explosivos se fueron al charquito de agua que quedaba y se lo bebieron todo, los salvajes se percataron de los ruidos de las balas quemadas al aire, y rápidamente actuaron, fue una matanza.

A unos metros de distancia empalaron vivos, a todos los niños que habían estado en la reserva de agua, y contaron las malas lenguas que yo era el único que había escapado, debo admitirlo yo comencé a enfermar del puro miedo de morir, pero cuando todos los salvajes se presentaron para darme mi supuesto castigo, en la puerta de mi casa vino a sentarse un hombre, un ser del todo extraño; era un adulto joven, no creo que haya podido pasar de los 25 años, su cabello era largo y ondulado, ojos grandes muy abiertos, y de manos grandes y poderosas, tenía una complexión del todo bien formada, y tenía de estatura 1.80 metros, era imponente, sus ropas eran blancas tan blancas como hermosas, simplemente era un dios. Lo que sucedió después fue lo que en verdad pasó, no se como pero así fue.

“Eran 30 hombres, bien armados, todos de de estaturas diferentes pero de un carácter fuerte, eran bestias más que humanos, todos estaban furiosos, todos venían a nuestra cabaña con la finalidad de matarme, quería que yo sufriera el mismo castigo que les toco a sus hijos, yo debía pagar el precio de no hacer nada. Pero al llegar toda la muchedumbre con todo y chismosos a la entrada de la cabaña, el sujeto de vestiduras blancas, se puso de pie y no dijo ni una palabra, entonces sucedió algo así:

- ¿Dónde está el niño que se esconde aquí?

- (silencio)

- ¿Acaso eres nuevo?, ¿Qué no entiendes lo que sucede aquí?, debemos castigar a ese criminal, el ha estado acabándose las pocas reservas de agua que quedan, debe pagar sus actos.

- (silencio)

- ¡Bien si no dirás nada entraremos por él!

Yo observaba por una ventana todo lo que sucedía, mi abuela que estaba muy enferma no salió ese día de la cabaña, mi hermano se quedó  con nosotros y mi madre, padre y abuelo fueron en busca de algo que les hacía falta, entonces solo estábamos nosotros 3 y el sujeto de las vestiduras blancas. Nunca articulo palabra alguna, pero sus ojos si mal no recuerdo eran veneno al contacto, porque el líder de la armada, se acerco solo para quitar a ese señor, pero cuando estuvo frente a frente, sus ojos se llenaron de tristeza, de miedo, de soledad, comenzó a parecerse como un niño débil que en esos momentos deseaba correr, huir del problema, pero no podía, el líder de la movidilla, se quedo estático, no articuló palabra alguna, no se movió, y se podría decir que ni pensar podía ya, porque en escasos minutos, sus ojos se llenaron de un liquido negro, tan negro como la noche, comenzó a estremecerse su cuerpo, de su boca brotaba el mismo liquido negro, toda la gente incluso yo, quedamos aterrados, nunca habíamos visto algo así, todos corrieron a alejarse de aquella escena, yo simplemente quedé inmóvil.

CJ

Entre ciegos las cosas se ven mejor.

Hubo un gran resplandor en todo el cielo, es lo último que recuerdo, también recuerdo que estuvo acompañado de un viento muy fuerte, tan fuerte que sentí como levantó algunos autos varados, mi hermano se aferró a mí persona, y yo no pude aferrarme a nada más que a mi hermano, el viento nos aventó con fuerza al suelo, pero no nos soltamos, todo sucedió tan rápido, y todo fue tan extraño.

Gibrán.

 

Así me pase semanas, desnutrido, pereciendo hambre, porque lo poco que tenía Carlos para comer eran embutidos, lo que me provocaba mas sed, pero por fortuna el sabia donde había agua, si mal no recuerdo la traía de una iglesia abandonada donde todavía quedaba en su cisterna un poco de la sagrada vid, y con eso era más que suficiente. Por otra parte, ¡me encontraba en el archivo general de la nación!, había libros y documentos de todos, ¡fue una revelación y un sueño hecho realidad!, así era yo, ¡siempre viendo las demás caras de las situaciones!. Y durante casi dos semanas investigue muchas cosas, cosas que fueron en un futuro, vitales para mí, y para el clan.

Roberto Alejandro

Con mi familia en la costa del Golfo.

 

Ya no se comentaba nada acerca de las predicciones de Gibrán, para mi familia y para mí, esto era un tema del cual ya no se podía hablar, él era algo grande, algo destructivo y por tanto, nada bueno. Pudimos adaptarnos rápidamente, porque después de la conferencia, Gibrán personalmente vino a despedirse de mí, y a pedir perdón a mi familia, y no se hizo esperar su consejo ante lo que iba a suceder, ¡gracias a dios, mi padre escucho bien y atentamente!, esto fue lo que nos valió para sobrevivir. Nos fuimos a albergar a unas casillas que teníamos en Veracruz, donde la selva y los conocidos protegíamos lo nuestro, en cierta manera, todo fue tranquilo, a excepción de que las grandes compañías traían cuan maquinaría exótica para limpiar el agua de mar y poder utilizarla, claro está que junto con las grandes compañías vinieron grandes masas de gentes, y entre tanta gente y tanta sed, se acabaron matando unos a otros, hasta que un buen día ya no eran humanos, actuaban cual si fueran animales. Pero de la noche para la mañana, un calor comenzó a secar toda la selva, se podía observa que el sol brillaba más y más, y el agua de mar comenzó a podrirse de manera significativa, los animales solo se quedaban flotando inertes, fue un presagio cumplido.

 

 

Continuara...

FILOZ DE HOMINIZ

 

2 Años más Tarde


IV


… las nubes de la incongruencia tenían a todo el mundo adormilado, solo Roberto y Gybrán parecían no tener ningún efecto bajo esta droga. Yo me sentía realmente torpe, toda imagen que se proyectaba a mi cerebro, era totalmente distorsionada, era como si yo fuese un enfermo mental; todos se reían de mi, y yo me reía de todos. Hasta la fecha no he podido precisar cuando alcohol, cuanta marihuana, cuantos condones, cuanta coca, cuantos fluidos, en fin, cuanta estupidez paso ese día justamente el mismo día que conocí a Roberto hace 2 años, lo peor de todo no fue ese día, si no lo que paso después.


- ¿Qué te parece si le hacemos una pequeña fiesta a este wey?

- Me parece estupendo, ese cabrón ya nos debía unas cuantas cervezas, y no estaría mal cobrárselas el mismo día que lo conocí.

- Sí, es cierto, aunque debes de saber que esta ocasión no podrá ser ni en mi casa, ni en la de él.

- ¿Por qué?

- ¿En serio no te acuerdas?

- No, en serio.

- Pues a él, lo corrieron de su casa, ya mi por simples complicaciones que tuve con la familia.

- ¿Qué complicaciones?

- ¿En verdad quieres saber?

- Creo que, mejor no.

Luego de mucho tiempo, la pura verdad, si quise saber que complicaciones tenía Gybrán, y claro esta que yo nunca pensé, ni me pasó por la mente, que él mismo había planeado todo para que esa reunión fuese en mi casa. Yo francamente estaba emocionado, era la primera vez desde hacía 2 años que no nos juntábamos, los 3 para ir a una fiesta, y pues la emoción y más en gran parte la psicología inversa que Gybrán aplicaba en mí ser, me hicieron decirle:

- Pues total, que sea en mi casa, al fin y al cabo mi padre y su soluta no estarán, se fueron disque a festejar su aniversario a Ticumán, y al parecer el bato de Mariano se va con ellos, pero él se quedara unos pueblos antes, en Iguala, entonces pues mi jardín es el mas apto para hacerle algo ¿no crees?, y bueno tu te encargarías de traer a Roberto y traer un poco de ganja, ¿qué dices?

- (Soltó una de sus típicas carcajadas) ¡Claro!, esta bien, solo que aveces pienso que te estas volviendo adicto a esta madre, y bueno no te preocupes por nada más, solo invita a tus amigos y yo llevo todo, ¿vale?

- Me parece, pero faltan 2 días, en verdad ¿podrás conseguir, alcohol, ganja, comida, bebida y condones, para ustedes?

- ¿Para nosotros?, Si yo no me acosté hace 2 años con… ¡claro que lo conseguiré!

- ¿Qué, acaso estas insinuando algo?

- Nada, creo que ya debes irte.

- No, quiero que me digas que ibas a decir.

- Ya dije que nada.

- Bien, tengo que lavar mi coche y arreglar todo el espacio, así que te veré el sábado a las 5, en mi casa, les diré a todos que lleguen a las 6, para que te de tiempo de que traigas todo, ¿te parece?

- Ya he dicho que sí.

- Bueno hasta el sábado.

- Adiós.


Me levanté del pasto en donde estábamos, y me di cuenta que la botella estaba casi bacía, quise preguntar que si estaba bien, pero me sentía algo molesto, y además juzgue que él, se tomo 3/4 de botella, y aunque él podía beber más de una botella y no emborracharse, yo creo que esta vez él si venía tomado desde antes de llegar ahí, donde acostumbrábamos tomarnos unas copas y platicar. Campo Verde era donde me encontraba todos los jueves a las 4 de la tarde para esperar a que gybrán saliera de sus clases y pasáramos un kilómetro antes del Heroico Colegio Militar a un espacio donde desde hacia 2 años tomábamos, jugábamos, discutíamos temas importantes, o simplemente platicabamos nuestra vida, y aunque gybrán no contaba mucho sobre la de él, rara vez comentaba una anécdota suya un tanto suspicaz, también solíamos contar cualquier morbosidad ocurrente. Era un lugar alto, grandes pinos y abetos se dibujaban en el paisaje, con grandes pastizales y un aire que no estaba tan contaminado por la ciudad, era el escenario perfecto donde gybrán y yo tomábamos cada semana. Pero particularmente era ahí donde él hacía más cosas de las que yo me hubiese podido imaginar, siempre después de que yo me iba primero. En casi año y medio que íbamos todas las semanas, sin excepción, nunca supe como se iba o como llegaba, pero siempre se quedaba mas que yo. Después del comentario que me pareció molesto, me fui algo enrojecido a mi casa, esta vez, yo no traía carro, así que me regrese en un transporte publico; pagué mi pasaje y volteando a ver todo el recorrido de Campo Verde, observe a una bola de jóvenes desmadrazos, que se iban agarrando, besando, y algunos sin vergüenza alguna, se iban cogiendo durante su caminata, yo, no lo podía creer, homosexuales sin dignidad alguna, iban por las calles donde cada semana yo esperaba a mi amigo, de repente sentí como la sangre me hervía y un asco y un odio se apodero de mi ser, mi conciente ya no existía, todo lo que hice no se quien lo ordeno, pero no fui yo. Me baje del transporte, me dirigí hacía la bola de jóvenes que ya se habían escondido en unas chozas o casa, no se que eran, pero ahí estaban, cínicos, haciendo de esta sociedad un mundo pútrido, no se, comencé a recordar, a sollozar de una manera violenta, a concentrar un coraje que sentía ya acumulado en mi ser, todo lo que sucedió después, solo lo contaré como un suceso, sin personajes sin tiempo.


“Una pareja de hombres abrió la puerta desnudándose, al ver a un sujeto de pie, parado como si nada, con la cabeza baja y una sudadera con gorra que no dejaba ver su rostro, le preguntaron burlonamente, ¿quien vive?, el sujeto no respondió, se quito la gorra, y se tapo toda la cara sin dejarla ver, con un trapo negro, que al parecer le deja ver bien todo a su alrededor. Cuando la pareja no recibió respuesta alguna, llamaron a los que estaban adentro, y salieron dos parejas más y un joven de escasos 14 años, totalmente desnudo, las parejas tenían como 25 en adelante, todos al ver que el sujeto recién llegado se despojaba de sus ropas, comenzaron a reír y le hicieron pasar al cuarto aquel. Todos volvieron a hacer lo que su mente retorcida les mandaba, el joven de 14 años solo miraba desconcertado al recién llegado. Todos se reían se lamían, se tocaban, se hacían una sarta de cosas que eran repugnantes para muchos. El sujeto recién llegado fue por la primera pareja, ellos se metieron en lo que parecía un baño, se cerró la puerta, y los que se quedaron afuera, pusieron música muy alta, risas y quejidos se oían en todo el lugar. El joven de 14 no hacía nada, solo veía a todos, luego del baño, brotaron risas, quejidos y luego no se escucho nada. El joven se quedo perturbado cuando un charco de sangre salía del baño, no hizo ni grito nada, solo se quedo turbado, en shock, las otras dos parejas no se habían percatado de ello, luego del baño salió el sujeto con la cara tapada, con las manos rojas, se dirigió a la segunda pareja que esta ya totalmente en el coito, y con suma violencia, a uno le corto todo su sexo, un alarido fue interrumpido por un cuchillazo en un pulmón, y al darse cuenta la ultima pareja que el sujeto estaba matando a sus compañeros, se espantaron, la calentura se vino a los suelos, sus rostros se mancharon de blanco total, y cayeron en shock, el sujeto de la cara tapada, les destrozo la garganta frenéticamente una y otra vez, y sin esperar nada, se lanzó hacia la ultima pareja, que debido a su shock, y quizá por algo que había en la cara tapada del sujeto no hicieron nada, se dejaron matar. El joven respiraba agitadamente, era él el que faltaba, no hizo ni grito, nada, se quedo esperando su muerte, sentado, y del susto su erección se había perdido, pero no hizo nada, se quedo mirando al mutilador, al asesino que recogía los cadáveres, y los juntaba en el suelo, poniéndoles los sexos cortados por él mismo, en sus bocas, simbolizando algo, que parecía un acto homo fóbico. En los pechos les dibujo con el cuchillo, figuras o letras, que ni él parecía entender, luego entro al baño, se limpio toda la sangre de su cuerpo desnudo, busco sus ropas, lentamente se vistió, parecía que no respiraba porque parecía muy tranquilo, era como si fuese un ente, un ser, un espectro que había cometido un acto de asesinato sanguinariamente, a algo sublime, a un acto esotérico, era verdaderamente espantoso, y cuando hubo terminado de vestirse, busco algo, un objeto, no se supo cual pero lo busco, lo busco como media hora, muy agitado ya estaba, no encontraba lo que quería, y se molestó, comenzó a romper y tirar todo lo que había a su alrededor, mientras que el joven se escondía en un rincón de ese cuarto, cuando hubo volteado todo el cuarto, fue ahí que el sujeto de la cara tapada, vio al joven desnudo, de cuerpo viril y bien formado. Le dirigió toda su atención al joven, se le acerco lentamente mientras que el niño, lloraba, porque el miedo se había apoderado de él, ya no sabía que hacer, unos momentos más sería solo carne muerta, y comenzó a gritar, a suplicar, comenzó a morir en ese momento. El asesino cuando llego frente a él, se hinco cerca, frente a frente, luego se quedo mirándolo, porque a pesar de que la cara estaba bien oculta, se podía saber que le estaba viendo, así se quedo 20 minutos, 20 minutos que para el pobre joven fueron infernales, a cada segundo la fuerza del miedo le torturaba con una visión cruel y sádica, fue todo lo peor de una vida, para unos momentos, fue todo un suceso, pero el joven comenzó a tranquilizarse, comenzó a entender que si lo hubiera querido matar, ya lo hubiera hecho desde el principio. Con todo el nervio que su cuerpo le podía ofrecer, acerco sus manos que le temblaban a la cara del sujeto, el sujeto no hizo nada, era como si quisiera que el joven le quitara el velo. Poco a poco le comenzó a despojar de su arma para la desconcertación, y cuando por fin hubo descubierto el rostro del sujeto, con todo el terror posible vio como los ojos del este marcaban una sensación de espanto, puesto que los ojos los tenía totalmente en blanco, era como si no hubiera sido aquella persona de rasgos peruanos el que hubiera matado a esos chavos, era como si alguien estuviese en su cuerpo haciendo y rehaciendo la acción que acababa de acontecer. El joven le acaricio su rostro, pero no hubo respuesta del hombre aquel. Con todo el miedo que sentía se fue desligando de aquel momento, comenzó a moverse, lentamente, sin ser brusco, era como si el sujeto no pudiese ver, cuando salió de donde estaba el sujeto, se vistió con lo que encontró y dispuesto a correr, cuando el hombre lo detuvo tirándolo muy violentamente contra la pared, el miedo regreso, pero no regreso solo, llego con un invitado especial, solo para él, de un seco golpe le destrozo toda una pierna al joven con un mazo de madera que había, y después, todo el sexo, y por ultimo el rostro. La muerte había cosechado 7 almas, una misma tarde, 7 almas homosexuales, mandadas al otro mundo, salvajemente por un médium”.

 

FILOZ DE HOMINIZ

 

Las Intenciones de Roberto

(Un nexo de tiempo, donde las cosas comienzan a perder el sentido, basado en el libro “Diario de un loco”)

III

 

El tiempo y la locura son amigas que van juntas de la mano, una de dice a la otra lo que debe hacer, y la otra solo espera el momento oportuno para hacer. Por eso yo siempre llevo mi reloj en mano, para saber cuando tirarme del precipicio.


Durante el camino de regreso a la ciudad, yo me sentía raro, pero en esta ocasión fue algo distinto, porque recuerdo que Gybrán comenzó a platicar conmigo todo el trayecto, pero no recuerdo nada de lo que él y yo dijimos, creo que la confusión si me aturdía potencialmente, todo fue extraño, ¿por qué Melisa me había advertido de Roberto sin siquiera conocerlo aún?, ó, ¿por qué también dijo que no estaba drogado y que no me alejara de Gybrán?, hasta ese momento todo iba bien, yo tenía una confianza con Gybrán, que pocos la darían en su vida a alguien, pero me sentía raro, muchas cosas me habían pasado desde lo de mi madre, pero no llegado a un extremo como el que estaba viviendo y todo lo que me faltaba, creo que desde ese momento y después de dos años, no volví a sentirme así como ese día, ¡completo, lleno de todo!, y por todo, fue por lo que ya no sentía ni el dolor, ni el amor, ni la ira, sentimientos no volví a sentir desde que Gybrán entró a mi vida, pero de algo estoy seguro, que cuando todo termino y yo volví al Perú, volví a nacer.

25 de octubre de 200… 15:00 hrs.

Cuando entre en la ciudad, me dirigí hacia mi casa, yo sentía que debía presentarle a mi padre, a mi nuevo amigo Gybrán, pero por pura emoción no pregunte a éste si el quería conocer de nuevo a mi padre. Gybrán dijo:

- Tu padre no se encuentra en tu casa, ¿Por qué ir a presentarme a alguien que ya conozco y que no quiero ver por ahora?

Me quede boquiabierto cuando dijo eso, fue exactamente lo que yo había pensado y del impacto, frené el carro de inmediato, y volvió a decir:

- Creo que necesitas dejar de impresionarte mucho, (rió un poco) pero es la verdad, se más cosas de las que puedes pensar, pero ese no es el punto, ¿quieres ir a conocer a tu otro futuro amigo, este tal Roberto?

- ¿Roberto?, ¿emm? yo creo que han sido muchas cosas por hoy, pero como ya no fuimos a la escuela y parece que sabes mejor que yo si mi padre está o no está, entonces no tengo nada que perder, solo que pasemos a mi casa y deja me cambio.

- ¿Cambiarte? ¿para qué?, si es una fiesta popular, no es una reunión de la aristocracia.

- Creo que no me sentiría bien así

- Bien, pero en lo que te arreglas deja voy por mi carro, lo deje en Campo Verde, ¿esta bien?

- Sí, pero no sabes donde vivo o ¿sí?

- Es cierto eso no lo se, (dudo un poco) bien vamos a tu casa, te preparas, dejas tu coche, y en taxi vamos por el mío, luego de ahí, lo que la suerte quiera.

No volví a decir nada hasta llegar a mi casa, porque esta vez, el camino se me hizo más largo y tedioso.

20:34 hrs.

- ¿Cómo me llamo?, ¡Por dios!, solo déjame pasar y no me quites el tiempo.

- No te dejare pasar si no me dices quien eres y a quien buscas.

- ¡Pero más molesta no podrías ser!

- ¿Qué?, ¿tienes algún …

Yo no sabía porque Gybrán se molestaba con esa joven, era de unos veinti tantos años, estaba atrás de un gran zaguán azul que era supuestamente el de la casa de Roberto, pero antes de que la joven dijera más, un personaje nuevo se presento ante la persona de Gybrán y dijo:

- ¡Que idiota eres!, ¿Quién te dijo que le negaras la entrada a las personas en mi casa?

- ¿Qué te sucede pendejo?, ¡a mi no me hables así!

- ¡Estas en mi casa, y te hablo como se me de mi gana!

El nuevo sujeto la empujo, creo, porque así parecía, que el sujeto estaba muy tomado, entonces cuando su adversaria estuvo un poco tirada igual por estar bastante tomada, se abrió la puerta azul, y Gybrán no espero nada, se infiltro y no saludo al defensor de nuestra visita, se dirigió hacia la muchacha, muy violentamente, me asuste porque creí que la iba a golpear o le iba a hacer algo por simple odio, pero no fue así, no paso mucho, solo se arrodillo, creo que rezo algunas cosas que no entendí le toco tres veces la frente con el dedo índice y medio y como si hubiese sido un puñetazo en la cara de la joven, ella calló totalmente noqueada, no sabía que decir ni que hacer, eso era totalmente extraño, era asombroso, pero se me corto el miedo cuando el nuevo sujeto que nos abrió, me sostuvo del brazo, me introdujo a la casa y me abrazó.

16:17 hrs.

Le presente mi casa tal y como estaba, no estaba mi padre así que no me preocupe de nada, claro esta que no teníamos mucho tiempo de cambiarnos y las cosas no estaban muy arregladas, todavía había cajas sin abrir pero lo esencial ya estaba acomodado, Gybrán no se alejaba de mí, como cuando un niño tiene miedo de algo nuevo y no se separa de los padres. Le mostré toda la casa, hasta le mostré la parte trasera que estaba toda árida, solo tierra, y le plantee mi idea de un jardín, en recuerdo de mi madre, él solo asentía a todo lo que decía, como si se estuviese guardando su opinión, por fin cuando le explique solo la parte superflua de porque nos habíamos mudado a ese país, dio su opinión, pero no fue nada referente a mi casa:

- Creo que si te vas a dar un baño, dátelo frío porque necesitas energías para resistir todo lo que nos falta por el día de hoy, por lo regular los médicos dirían que como estuviste expuesto a veneno de alacrán, deberías guardar reposo, pero como estuviste en un centro ceremonial, y luego cargaste tu solo a un sujeto de 80 kilos, y no te ves mal, yo diría que la energía del lugar ya te cargo todas las baterías.

Y soltó otra de sus ruidosas risas, yo asentí, le mostré mi cuarto y le dije que me esperara ahí, hasta le ofrecí que se bañara igual, y luego yo le prestaba ropa de mi padre, que era la única que le podía caber, él solo dijo, “!apúrate¡, yo hago eso en la casa de Roberto, ahí tengo ropa mía”. No me dio ni las gracias ni nada, pero no me molestó, solo me apure tal y como el me dijo, aunque creo que no fue precisamente un apuramiento total.

21:45 hrs.

Era una casa un tanto pequeña, pero solo le servía un pedazo de piscina para que todos estuviesen mejor que bien, mucha gente estaba ahí congregada, la música estaba a un volumen que pocos resistirían, luces apagadas, y bebida y droga por todos lados, ni siquiera vergüenza tenían para eso, ¡bastardos!, yo estaba en una parte de la casa, ¿por qué estaba ahí?, (me reí en mis adentros cuando me ví en un espejo con una gran cerveza en mi mano), Gybrán solo observaba a todos, no decía ni bebía; Roberto era un joven de la edad de Gybrán, de 17 años, era delgado, tenía un cuerpo de atleta, todo músculo que en el cuerpo humano existe estaba formado y bien marcado en él y esto me hacia pensar que era su única cualidad, eso y que podía hablar, era estético, tenía cabello corto y negro, labios gruesos, ojos grandes y nariz fina, manos largas y dedos delgados, que me indicaban que era pianista, ¡dios!, ¿estaba deduciendo algo?, (Jaja) no puedo creer esto, estoy haciendo lo mismo que me hizo Gybrán, pero ¿por qué saca a todos de la habitación?, (Jaja) no se pero se dirige hacia a mí, ¿qué querrá?, ¿tendré que hacerle caso a Melisa?.

17:30 hrs.

Me dí un baño muy frío, ¡era cierto lo que me había dicho Gybrán!, me sentí una persona nueva, me termine de vestir, me vestí totalmente de negro, camisa, pantalón, tenis, y saco, me dirigí hacia mi cuarto, pero me detuve viendo a Gybrán, acostado en el suelo del patio trasero, si mal no recuerdo le grite si estaba bien, pero como no me respondió, corrí hacia él, solo para darme cuenta que estaba dormido, y me dio una simple explicación de porque ahí y no en mi cama: “Me gusta más el suelo”. Después de eso le dije que ya estaba listo, salimos de mi casa al cuarto para las 6, para ir a Campo Verde por el coche de Gybrán, yo solo deje una nota a mi padre, sabía que se podía molestar, pero me dio igual.

22:37 hrs.

- ¿Dónde está Gybrán?

- Se fue a bañar, se lo sugerí porque la verdad si apestaba, por cierto ¿otra cerveza?

- No, no, creo que fue mucho para mí.

- ¿Qué? si solo tomaste dos, no seas payaso y ten tomate otra, a tu salud.

Gybrán entró de nueva cuenta en el cuarto, yo lo salude y le grite cosas sin sentido, porque creo que ya lo estaba perdiendo, el sentido. Esa noche no solo tomé hasta hartarme, bailé, conocí a todo el popurrí, seguí bailando, muchas cosas pasaron esa noche, pero lo que más me extraño fue lo que me paso con Roberto.

18:45 hrs.

El mentado taxista se tardo demasiado en llegar a Campo Verde, y cuando nos hubo dejado ahí, yo seguí a Gybrán hasta el estacionamiento del sur, que estaba algo escondido, pero cuando ya estuvimos ahí, vi su carro, era un…, y se veía bien cuidado, creo que era 200… y me agrado mucho, hasta pensé que hubiera sido mejor idea ir en el suyo a Tepoz… cuando nos subimos, Gybrán hizo un viaje muy rápido pero no exactamente a la casa del tal Roberto, primero pasamos por algunas botellas, y juzgo a mi juicio, que eran muchas, y de buena calidad, aunque me quede pensando, ¿de donde saco el dinero para tanto alcohol?, sí se lo pregunte y me sonrío solamente.

23:45 hrs.

Cuando regrese al cuarto donde estábamos inicialmente solo los tres, vi como Gybrán tomaba mas que todos nosotros juntos, el bebía cerveza de un jarro de litro, y tomaba vasos fríos de tequila solo, eso era tomar, si mal no recuerdo, llevaba simplemente en dos horas, una botella de tequila y dos jarros de cerveza, si yo estuviese sobrio, sabría que podía tener congestión alcoholiza, pero como no lo estaba hasta me reí y me fui a sentar al lado de Roberto. Por la expresión de Beto (Recordemos que a todos los “bertos” se les llama también “betos”) intuí que ya sabía lo que nos había pasado, y claramente vi como a Gybrán se le iban los ojos, y recuerdo que dijo algo y se quedo dormido, con la mano izquierda apretando la rodilla izquierda, luego Roberto se acerco a mi, y comenzó otra platica que no recuerdo por pinche borracho.

20:15 hrs.

La fachada de la casa era algo pobre, aunque era de un piso como la mía, me imagine que solo tenía el patio trasero, porque el… Gybrán ya esta tocando la puerta, bueno, el zaguán era azul, pero por la oscuridad creo que era azul rey, luego de 5 minutos que nadie nos habría, una joven, entre abrió el portón, y nos pregunto que se nos ofrecía, Gybrán se molesto, pero aun así la joven no nos dejaba pasar.

00:10 hrs.

- Este cabron… que se sentía bien gallito ya se nos fue al cuarto… para “relajarse” (Jaja).

- (Jaja) Ni que fuera puta.

Reíamos hasta donde la garganta nos dejara, luego de tan, buena charla, yo estaba tan borracho que ni me acordaba quien era, yo veía todo bien pinche borroso, el suelo se me movía aun sentado, así que no me quise parar, luego mire de reojo, bueno que reojo, si la pura verdad voltee como si vil putas pasaran exhibiéndose, Beto solo se río, pero lo que ví, era que solo quedaban 10 personas y entre ellas había una copulación sexual, que dios, solo me alcance a reír, hasta ahogarme con mi propia saliva, cosa por la que Roberto también se burlo hasta no poder. Ya no estaba en condiciones de nada, de mi boca ya no salían las palabras que yo le decía y de algo que si me acuerdo fue que cuando recordé a mi madre, me puse a chillar como vil marrano, Beto solo me escucho y luego creo que me pregunto, yo le conté toda mi historia, todas mis penas, el motivo de porque ahora vivíamos en este país, le conté hasta de la broma que me hacía mi abuelo de decirme que la hiedra venenosa era un elixir que te hacia crecer mas rápido y yo, sin pensarlo, me comía las hojas completas, mientras que yo casi muriéndome, el abuelo se mata igual pero de la risa. Los minutos y mi narración de vida, pasaron muy rápido, Beto escuchaba como buena persona, y luego interrumpió mi conversación y dijo: “No te conviene juntarte con Gybrán, es un loco, nadie sabe porque es así, ni yo que soy su supuesto amigo, la pura verdad le odio con todas mis fuerzas, y hoy no tuve tiempo porque yo me emborrache primero que él, pero hoy quería vengar todo lo que me hizo”, yo me quede espantado, y solo lo mire, con la mirada de un borracho, luego sin esperar nada, Beto me bezo, me bezo ya tirados en el piso, yo no me opuse y no se porque, pero el continuo, y yo me deje hasta pasar lo que quizá Melisa ya me había advertido.

 

FILOZ DE HOMINIZ

Médium Día


II



No solo bebí el agua helada de aquel sitio, me atasque hasta perder un poco el sentido de lo que hacía, caí de costado en el pasto que crecía cerca del estanque, y era fresco, me voltee a mirar el cielo y fue ahí cuando ví las estrellas que eran muchas y a pesar de que ya esta amaneciendo y ya esta más claro todo, se podían seguir observando; me quede ahí 10 minutos, tenía sueño, y comencé a dormitar, todo era paz y el dulce sonido de la melodía nocturna se iba apagando con la luz del gran dio sol. – ¡Martín!, ¡quítate de ahí, es un nido de alacranes!- fue lo que dijo Gybrán, y fue lo ultimo que escuche durante el camino de asenso al cerro.


Un dolor de cabeza me estaba torturando el alma, a cada punzada, cerraba los ojos, pero cada vez que quería observar en donde estaba, todo era luz y borrosidad, mi respiración era agitada, me sentía mal, estaba delirando, sentía escalofríos por todo mi cuerpo cortado, sentía que la sangre me hervía, tenía miedo, miedo de morir, y creo que hasta en voz alta, comencé a decir: “¿por qué vine aquí?, ¿por qué mi madre?, ¿por qué ella tenía que ser así?. No supe que más dije en ese momento, todo era dolor, creo que hasta estaba llorando de sufrimiento, todo, se acababa, pero sentí una respiración lenta y segura, era algo suave y exhalaba un aroma extraño, suave y dulce, pero extraño, sentía esa respiración, en mis labios, era una sensación de tranquilidad la que me inspiraba; la luz seguía siendo inmensa, pero no tuve que mirar para sentir que alguien me estaba tocando todo el cuerpo, eran dos manos frías, suaves, delicadas, no sabía quien estaba ahí, ayudándome, pero sabía que quería hacer algo por mí.


Los minutos pasaron, mi respiración seguía siendo forzada, pero el dolor del cuerpo había cesado, mi dolor de cabeza estaba apagándose, ahora, no solo sentía dos manos que me seguían tocando, si no que supe definir que hacían; sentía como primero me daban golpecitos en todo el pecho y en el cuello, luego sentí como hizo lo mismo en mis piernas, luego me sobaban en forma circular y para cuando yo sentí todo esto, ya podía observar claramente porque la intensidad de luz y lo borroso de las imágenes se habían terminado: un lugar alto, unas ruinas de piedras abandonados por allá, todo era luz, ya no había estrellas, el azul del cielo era más hermoso ahí, todo volvía a ser calma, ¿por qué?, ¿qué había pasado?, cuando comencé a incorporarme lentamente, sentí como una mano me detuvo el pecho, y luego violentamente, me obligo a quedarme acostado, provocando que con la fuerza de detención, me tronara la espalda, y creo que hasta solté un leve quejido, pero cuando ya no sentí esa gran fuerza, ¡todo!, absolutamente ¡todo!, se esfumo, el dolor de cabeza y cuerpo, los escalofríos, el hormigueo, las punzadas, la sangre hirviendo, en fin, todo se detuvo, me sentí bien, ¡mas que bien!, todo era grandioso, sentía como si despertara hecho un niño, y hasta sonreí, y cuando me incorpore, ví como la mano que me había detenido, le pertenecía a Gybrán, que estaba totalmente boca abajo, inconciente, a mi lado.


Yo estaba casi desnudo, lo que me sorprendió no fue eso, aunque si me quede algo extrañado, estaba así, porque se podía observar como en mi estomago, estaban las picaduras de mas de 7 alacranes, y mis venas parecían hilos negros que poco a poco fueron desapareciendo; mi primer pensamiento fue, “si muchos alacranes me picaron, y el veneno se fue a mis venas, por eso me desnudo, para saber donde actuar, ¿cómo actúo?, y ¿por qué esta inconciente?”, de repente sentí unas náuseas terribles, y no pude evitarlo corrí junto a un árbol y vomite, lo raro de eso no fue que haya vomitado, si no que, vomité toda una sustancia blancuzca que parecía leche, con semillas de amapola. No sabía que había pasado durante el tiempo que estuve inconciente, así que busque mi ropa me vestí rapidamente, y vi la hora, en mi reloj, eran las 9 de la mañana, cuando estuve listo, por un momento quise irme de ahí, bajar a como diera lugar, y luego largarme pero no lo hice, porque durante el tiempo que estuve vomitando y vistiéndome, Gybrán no se había levantado de su posición, entonces me le acerque un poco y noté que su mano izquierda sangraba de las uñas y del centro de la palma, lo que me pareció extraño y no se movía; dude mucho, tanto como que paso de corrido una hora, y lo supe porque el sol ya comenzaba a calentarme de más, no sabía que hacer, y Gybrán seguía inconciente mientras yo razonaba: “¿Seré capaz de dejarlo aquí?, todo iba bien cuando me detuve a beber agua, solo recuerdo que él me gritaba pero no hice caso, llegue aquí arriba porque debió ser él quien me cargo hasta acá, no hay nadie más aquí mas que todos esos mapaches, ¡él me salvo la vida!, ¿qué debo hacer? si lo dejo aquí no sabre lo que paso y quizá muera y yo cargue con la culpa, pero si me quedo podía estar en un peligro mayor, ¡dios ayúdame!”.


Ni tres minutos más pasaron cuando Gybrán volvió en sí, creí que en verdad dios me había ayudado pero lo que me dio pena es que ni siquiera lo moví para nada cuando estaba en ese estado, y ni siquiera lo ayude a levantarse, no se porque lo hice, pero si me arrepiento de no haberlo ayudado después de lo que hizo por mi. Se incorporo torpemente, se veía cansado, me miro, fue la primera y ultima vez que me miro así, era una mirada de odio puro, de ira, de todo sentimiento negativo en una sola dosis, lo se porque sentí todo eso cuando me miro, yo solo quería pedirle perdón, pero me volvió la cara y busco algo, encontró sus cosas, y bebió toda el agua que el había guardado, luego sumamente cansado se sentó, tirándose al suelo de su morral saco una venda que con sumo cuidado se puso en la mano izquierda, la que le sangraba, luego, guardo todos sus mapas ecepto uno, y se volvió a poner de pie más ágilmente, se dirigió hacia mí, me entrego el mapa, y cojeando un poco se quiso retirar. Yo estaba en shock, no supe ni que hacer ni que decir, era como ver a un muerto volver de la tumba, porque el pobre tenía un semblante muy deteriorado de cómo lo vi unas horas antes; reaccione cuando un mapache trato de quitarme el mapa, entonces comprendí que él, molesto, se había largado de ahí, y con justa razón; me había dado el mapa solo por pura cortesía, y sin pensarlo más, corrí tras él, yo no conocía el camino pero en Perú aprendí a seguir rastros, y fue lo que hice. No estaba tan lejos, porque su pie estaba malo y no pudo ir más rápido, entonces me puse en frente de él, y sin decirle nada lo abrace y creo que hasta lo bese en la mejilla, pero él no dijo nada, no lo solté esperando solo una respuesta de él, que nunca dijo, entonces con la fuerza que ya tenía recuperada, lo cargue sin que el se opusiera, lo cargue en mis brazos y regrese a las ruinas, yo por alguna extraña razón, me encontraba feliz, más feliz que nunca, todo se me había olvidado, mi madre, el cambio de país, mi soledad, todo menos el que Gybrán me había salvado la vida.


Busqué un fresco árbol que no hallé, porque había pocos y no había pasto, decidí que me quitaría mi sudadera, y haría simplemente bajo un árbol y lecho sencillo, entonces baje a Gybrán, y comencé a hacer el improvisado reposador de mí nuevo amigo, así lo hice y cuando le hice seña de que se acostara que yo cuidaría de él, comenzó esta nueva platica:

- ¿Por qué dudas tanto Martín? Te salve de una muerte segura y no hiciste nada, no estoy molesto por eso, pero ¡dios! si no tuviera experiencia en esto, ya hubiera muerto yo. Se que es difícil para ti que tu padre se porte contigo como un idiota, y que nunca te deje hacer ciertas cosas, que tu madre hacia, ¡pero por favor!, dudas tanto como si fueses un estadista, y no lo eres, mira, se muchas más cosas de las que aparento, lo se, así soy, y se cuando decirlas, ese es mi orgullo, ¡yo, se cuando actuar y como actuar!, ¿tu lo sabes?, porque parece que no, no es un reclamo, como ya lo dije tengo experiencia en esto, pero nunca nadie me había dejado tanto tiempo quedarme así, y - ¿No estabas inconciente?

- ¡Dios!, ¡ahora yo soy el culpable!, si fueras más inteligente, habrías notado que me quede paralizado, yo por mi parte soy alérgicos a la amapola, no me dan ataques pero si me paralizan, ¿qué fue lo que vomitaste, eh?

- Era algo viscoso de color blanco que tenía como semillas de amapola

- ¿Ya captaste?

- Sí

- ¿Entonces? Mira, si te desnude era porque necesitaba saber por donde estaba circulando el veneno, te pico toda una familia de alacranes, por suerte eran pequeños, y jóvenes, pero la madre fue la que me preocupo, lo que si no se porque lo hice, fue traerte hasta acá cargándote, solo eso aun lo tengo en duda, pero tenía que hacer algo contigo, te salve la vida y ¿me lo agradeces así?

- Perdóname, pero es que todo es confuso, no sabía que hacer, ni como actuar, tenía miedo, no puedes culparme por eso.

- Es cierto, pero no es que no pueda, es que no debería, y sin embargo lo hago aun, te lo reclamo, pero en fin, son las 11 y media, que quieres, ya no alcance ni el fenómeno ni el trance, solo nos queda volver a bajar e irnos a la ciudad.

- ¿De que hablas?, ¿cuál fenómeno, y cual trance?, creo que estas un poco cansado, mejor descansa un poco, en unos minutos bajaremos, y pues creo que ya perdimos el día de clases ¿no?, ¡dios!, ¡yo y mis tonterías!

- En realidad no te has perdido de nada, hoy no hay escuela nacionalmente hablando, no se porque no lo sabías pero no quiero saber, y no, no descansare aquí, bajemos comamos algo porque llevamos un buen rato sin nada en el estomago, además de que tu lo necesitas más, por las picaduras. ¿Tienes planes para esta tarde?

- No, en realidad era la escuela, ¿Por qué?

- Porque ahora conocerás a otro buen amigo mío, quiero presentártelo, ira en tu grupo, así que te lo presentare, pero no te preocupes el es más normal que yo, bueno ayúdame porque solo no puedo bajar.

Y otra de sus estruendosas carcajadas salió de su boca, no lo podía creer, él era un ser que era bastante extraño, pero era una sensación rara, yo sentía como si lo conociera de años, y fuese mi mejor amigo, sonreí para mis adentros, porque no solo había vivido algo fuera de lo normal, me había percatado que aunque fuese pocos los momentos que había pasado con él, esos momentos los había vivido con pasión, desde que mi madre murió, no había disfrutado tanto una aventura como esta, todo era perfecto, un nuevo amigo, por fin lecciones aprendidas, historias nuevas que contar, ya no me sentía solo, ¡estaba completamente feliz!.


Me ofrecí a llevarlo cargando hasta abajo, pero me advirtió que era un camino algo inclinado, poco fiable y era algo largo el camino de bajada, aun así y con todos los peros que me puso, lo cargue en mi espalda. Me indicó todo el camino, tan fácilmente lo hizo que lo comprendí a la primera explicación, luego de ello, comencé el descenso, pero a los pocos minutos, sentí como el se quedo dormido en mi espalda, no me incomode, sabía que esta muy exhausto, hasta me agrado que se durmiera un rato, porque así tendría tiempo de descansar y luego darme el tur del lugar. A los 20 minutos de descenso, comencé a sentir el peso de mi compañero, así que sin sentarme me detuve unos momentos a respirar aire, ahí note que el paisaje era algo bonito, no estaba totalmente frondoso, pero si tenía bastante arboleda, también me percate de que no era una subida difícil, porque estaba casi como en escalera todo el camino, formado de piedras grandes y tierra del lugar; cuando continué sentí como un recuerdo, volteé a mi alrededor y vi el estanque de agua limpia y el nido de alacranes, todo estaba como quemado, y al centro del nido una mano, que si mal no recuerdo era izquierda la mano, eso me extraño mucho porque si alcance a ver insectos tostados, como si hubiesen quemado con gasolina aquel lugar, donde había sido inyectado involuntariamente por el veneno de alacranes pequeños, aunque siempre me quedo la duda de, ¿Por qué había alacranes cerca de un lugar húmedo y llego de agua, si por lo regular están en lugares secos y calurosos?, nunca supe responder esa duda, pero tampoco hice esfuerzo alguno por saberlo. A los 20 minutos después, volví a sentirme cansado, pero esta vez más cansado que la primera, entonces tuve que sentarme porque en verdad lo necesitaba, fue ahí cuando Gybrán despertó, y adormilado aun, me dijo:

- “¡Dios me quede dormido! pero veo que ya llegamos, ¡discúlpame Martín! te hice esforzarte de más.

- ¡No te apures, tengo condición! Por eso ya casi baje todo el cerro.

- ¡Pero condición de muerto! Porque estuviste envenenado, creo que yo manejare, claro esta si puedo, ¿me dejaras?

- ¡Si, si! pero no estoy tan mal.

- Eso dices ahorita que no resientes los efectos del veneno gracias a la amapola, si no, ni siquiera te querrías mover.


Diciendo esto, se bajo de mí, y me examino, me checo el pulso, me hizo abrir la boca, me abrió los parpados como si estuviese buscando algo, luego volteo a su alrededor y me dijo:

- Estas algo drogado, creo que me pase de amapola, pero bien, ya divise el camino, ven, sígueme, vamos por tu carro y luego de ahí, pasamos a comer algo antes de ir con Melisa.

- Bien.


Fue todo lo que respondí, y antes de me esperara a que me levantara, comenzó a caminar, pero más bien parecía que trataba porque cojeaba mucho, eso me hizo observarle más y cual fue mi sorpresa, cuando distinguí que tenía una gran aguja que le atravesaba el tobillo izquierdo, le sangraba bastante, y entonces recordé su mano, la busque y también me percate que seguía sangrando, a pesar de que se la había vendado, ¡pero era cierto yo estaba drogado!, y no me asuste ni nada, me sentía muy bien, tan bien que no le dije nada, no le hice saber solo me levanté y me sentí recuperado, tanto que corrí hacia él, y lo volví a cargar, nuevamente no se opuso, dejo que le ayudara, porque aunque no le hubiese dicho nada, sabía que debía ser muy doloroso para él. Esta vez no se durmió, bajamos las últimas rocas y reconocí la pensión donde estaba mi coche, así que me dirigí hacia ahí, cuando el vigilante nos detuvo y pregunto:

- ¿Esta bien Gybrán? ¿no quiere que llamemos a un doctor?, o ¿va a ir con Melisa?

- Iré con Melisa, pero gracias Fredo.

- No señor nuevamente a usted, las gracias.


Yo me seguí hacia mi coche, sin tener respeto a la conversación, pero observe que no les importo mucho, entonces cuando encontré mi auto, baje a Gybrán, abrí la puerta del copiloto, y me seguí hacia la del conductor, se subió al coche, y yo también, y le dije:

- ¿Quién es Melisa?

- Una médium

- ¿Una qué?

- Una médium

- ¿Qué es una médium?

- Ya te lo explicare cuado lleguemos, pero primero vete por donde llegaste casi hasta llegar a la plaza municipal, y en donde veas una heladería en la esquina, te vas hacia la izquierda, y te sigues toda la terracería hasta el fondo, donde topes con un jacal, ahí esta Melisa.


Nuevamente fue todo lo que dijo, pero esta vez sí note que venía llorando silenciosamente, no supe si era por el dolor de la mano, y el pie, o porque algo hice mal, o cometí una estupidez, esto me bajo un poco el animo lo reconozco, pero no dije nada nuevamente; recorrí el camino descrito por él, todo era movimiento: Turistas comprando y viendo el lugar, el mercado lleno de gente comiendo sabrosos tacos de cecina y guacamole, las mujeres vendiendo flores y artesanías hechas por ellas, la iglesia abierta, el viento soplando, los niños jugando, los coches estorbando la caminata de las mulas, los negocios abiertos y estorbando en la calle, ruido de sonidos y promociones, bandas tocando en la plaza, en fin, toda una algarabía bien hecha, hasta quise bajarme ahí y ser participe del buen ambiente que se notaba, pero una vez más, le hice caso al pie de la letra a Gybrán.


El camino si estaba algo deteriorado, y eran como 15 minutos de lejanía del pueblo a la casa de Melisa, pero por fin llegue justo como lo dijo él. Me estacione bajo la sombra de un árbol muy grande, no se que árbol haya sido pero era bastante grande, y cuando quise ayudar a Gybrán a caminar, me di cuenta de que él ya estaba frente a la casa de la médium tocando algo estrepitosamente la puerta, luego retrocedió y espero, yo fui a alcanzarlo cuando una joven de belleza inigualable nos abrió la puerta. El jacal era de adobe, y era bastante espacioso, pero no alcance a distinguir todo, porque había oscuridad en todos lados, solo una tenue vela, alumbraba una mesa con una baraja ya jugada, petates en el suelo junto a la mesa de jugar, o de adivinar, es todo lo que pude observar, porque la intranquilidad se había comenzado a apoderar de mi ser, Gybrán toco mi hombro y me sonrió, me tranquilicé un momento y sin esperar amabilidad de nadie, me senté junto a la mesita de la baraja, Gybrán, hizo lo mismo pero se recargo en mi, lo que no me molesto, al contrario, me agrado. Melisa era una joven de 23 años, cabellos oscuros como la noche, y ojos ennegrecidos por sus genes libaneses, labios tan finos como si fuesen de seda, manos delicadas, tan suaves que de solo verlas se podían sentir, y ella poseía un aroma que hacia entrar en trance pasional, era en fin, una diosa, una diosa que solo hablaba con Gybrán, ¿otro dios, quizá? nada se dijo mientras ella curaba a Gybrán, yo solo observaba, y me asombraba, primero le quito con sumo cuidado el tenis, el tin (diminutivo de tines), y después puso un gran plato de barro bajo el pie de él, entonces vi con mas detenimiento la aguja, era bastante delgada, de acero, porque no se rompió tan fácilmente, era como de 25 cm de largo, cosa que de simplemente verla, si me dolió, parecía que había entrado a presión, y se encontraba justo en el tobillo de Gybrán, y ella rápidamente, vacío un jarrón de cristal sobre el pie de mi amigo, era algo espeso lo que había en el y olía algo mal, luego, sin preguntar nada, Gybrán, busco mis manos que de inmediato le ofrecí, entonces las apretó fuertemente cuando Melisa le sacó de un solo movimiento la aguja perforante. No lloró, no grito, se quejó un poco, pero no dijo ni hizo nada más que apretarme las manos, yo en cambio si estaba nervioso, y creo que hasta lo abracé cuando vi que ella le estaba tocando y examinando la herida: - ¿Quién te hizo esto? –dijo ella con una voz tan dulce que parecía arpa tocando una dulce melodía, y él dijo: - Yo lo hice - ¿él lo había hecho?, ¿él se había torturado de esa manera? ¿por qué?, ¿por qué lo hizo, por qué razón?, y luego dijo:

- Sabes que cuando hago curación, no resisto los dolores que me ocasiona la cabeza ni mi mano, por eso lo hago.

- ¿Qué no has encontrado otra forma de canalizar ese dolor?

- No

- Eres necio como siempre, deberías de aprender esa lección que siempre te dan, bien sabes que no siempre podré estar ahí contigo, para auxiliarte.

- Lo se, pero aun así y aunque no me lo creas, no existe otra forma.

- Eso dices tú, pero tu mismo te contradices en tus ideas que luego vienes y me planteas, por cierto ¿Tú y Martín ya comieron?

- No, también para eso y para que le leas sus cartas mujer.

- Bien, te doy otro vendaje para tu mano, porque ya sabes que esa si yo no te la puedo curar, y te pongo unas hojas en el pie y les sirvo de comer.

- Bien, pero apúrate, porque viene drogado y fue picado por 7 alacranes.

- ¡¿7 alacranes?!

- Sí, pero no preguntes ahora y apúrate.


¿Ella sabía quien soy?, ¿por qué?, todo se volvió confuso, todo, se torno extraño, no sabía que hacer ni que decir, no era posible, había personas como él, personas que sabían quienes somos antes de que nosotros se los dijéramos, es más quizá sabían que pensábamos, no se, pero si Gybrán supo como curarme, ¿también tendrá conocimientos de eso?, ¿Gybrán sería también un médium?, ¡dios!, no puedo creerlo, esto no puede estar pasando, son iguales a mi madre, son mejores que mi madre, ella sabía que no estaba seguro sin ella, solo ella sabía que hacer con esto. Poco a poco mi mente se alejaba de mi cuerpo, las dudas, los razonamientos se volvían complejos, todo se tornaba extraño, no sabía que pensar, solo podía recordar a mi madre cortándose las venas por tercera vez, y entonces fue ahí cuando sentí en los labios los dulces dedos de Melisa, eran como nubes en mi cara, viento fresco de primavera soplando y alimentando al valle de vida, me recorrió los labios untándome sabia preparada, lo supe porque es la misma que mi madre me preparaba cuando me ponía en estados bajos de inconciencia, era una pasta verde y de aroma fuerte que según se decía podía calmar y despertar a cualquier bestia. Gybrán me acerco un plato muy humilde que tenía arroz bolitas de carne, salsa y tortillas, yo no solo le quite el plato, trague como un vil muerto de hambre, y no supe si era porque en verdad tenía hambre o la sabia preparada me hizo ese efecto. Mientras devoraba mi plato, Gybrán, tomó un jarro que si mal no supe, era mezcal, lo bebió como si fuera agua, y luego tomo un plato que le ofreció con lo mismo esta Melisa. Ella no comió, se puso a ordenar la baraja y a verme comer, no dijo nada, ni él dijo nada ni yo dije nada, era como un momento de solo comer y ver. Cuando termine mi plato, Melisa sin decir más lo tomó y me sirvió más, yo no remilgue y acepte la segunda oferta, pero esta ocasión también me señaló el mazo de cartas y me dijo através de señas que partiera las cartas, así lo hice mientras seguía comiendo, no paso mucho cuando Gybrán dijo: “Es todo Melisa, nos vamos, tenemos que ir con Roberto, y no quiero que llegue en estado de susto con tu lectura”, yo solo asentí un poco apenado, y cuando él ya se había salido Melisa acomodo las cartas y me dijo casi en susurro: “En dos años sabrás lo que quiere en verdad Roberto, solo cuídate de él, y no te separes de Gybrán, ¡ah! por cierto, no estas drogado, es mentira eso”.

FILOZ DE HOMINIZ

Por:

Sergio Gybrán


Para:


 

 

 

"El amor para los monjes es una tortura de inframundo, a cada práctica, el alma se muere, pero para todos los demás humanos es simplemente otra forma de distracción más"

 



El comienzo de la amistad.


I



…un viento sopló de corrido, como si fuese el ultimo que existiese en el mundo, y creo que lloré, no porque me sintiera totalmente culpable, si no porque a pesar de todos mis esfuerzos absurdos por acabar algo que era por destino inmortal, yo me empeñaba para que todos viesen solo lo malo, y lloré, lloré como un niño que comienza a sentir todo lo malo del mundo, y que se siento solo, tonto, absurdo, que se siente mal, así lloré, y lo hice en honor a ellos dos, y por ellos dos, ahora, solo recuerdo ese momento, no tengo otra visión del amor que esa que vi aquel día de otoño, ellos, solos ellos, uno para el otro, en el misterio de cuando dos cuerpos se juntan, por eso y por todo yo…


Fue en una tarde cuando yo me mudaba a los condados de… en un país con forma de cuerno de la abundancia, esa era la primera vez que yo, junto con mi padre, nos cambiábamos de país. Nunca creí hacer amigos tan fácilmente, será que tiene algo que ver con que en la capital de ese país, existan ya casi 100 millones de habitantes. Todos en el vecindario son amistosos, todos, son fiesteros, no he conocido gente tan mas alegre y fiestera en toda mi vida. Cuando nuestra nacionalidad fue totalmente aceptada, hasta por lo perros de la calle, mi padre me llevo a una escuela preparatoria de un instituto muy bueno, según todos lo que conocíamos.


Era una ciudad muy grande, puesto que cuando comencé a ir a la prepa (así era como abreviaban preparatoria), tenía que hacer como una hora de viaje, y eso que siempre había muchos percances, en fin, nos mudamos a una casa grande y amplia, años mas tarde, juzgando porque nos quedamos ahí, fue cuando supe que mi padre venía con intenciones de poder recomenzar su vida, la pura verdad no me importaba ya nada de lo que fuese o estuviese relacionado con él, después del “caso del mamá” él, ya no era mi padre, y solo me refiero a él, en esta narración así, porque quiero que no se vea muy atascada de desahogue psicológico. Era una casa de un piso, con dos terrazas, una que daba al frente de esta, y que miraba hacia la calle, y la otra que miraba a la parte trasera de la casa, donde unos meses después fue escenario de cosas que ahora son graciosas, y donde yo pude hacer un pequeño jardín. Un recibidor, una sala, un comedor, una cocina, una sala de estudio o de TV, tres recámaras, espacio para cochera, y espacio trasero, eran todo lo que tenía la casa, era bastante grande para mí, y por un tiempo cuando no tuvimos quien nos hiciera el aseo de esta, era un fastidio, por fortuna me toco la ultima habitación, la que estaba en la planta baja, conectada con el espacio para mi jardín. Fue un cuarto grande, porque bien recuerdo que entro mi teclado, mi sax, mi computadora, mi cama, mi librero, mis bastones, mi silla de ruedas, mi ropa, mis zapatos, en fin, entro todo lo que era para mí, indispensable, hasta entro el servi-bar que mi padre me compró como obsequio en el primero cumpleaños que tuve ahí.

Recuerdo que todo comenzó cuando, por primera vez decidí salir a hacer un poco de ejercicio en las madrugadas, ya era diciembre para entonces y yo tenia 18 años, de los cuales medio año antes ya había llegado aquí. No tenía un cuerpo obeso, hasta eso, mi complexión era alta y por lo tanto esbelta, todo en equilibrio, y aunque muchos pensaran que comencé a ejercitarme para ser mas atractivo a las chicas, la pura realidad fue que me convertí en una especie de asexual homo fóbico a la escasa edad de 13 años cuando ocurrió lo de mamá. Solo me entretenía un rato mas en las mañanas, haciendo ejercicio, y no estaba tan mal y por fin cuando ya estaba listo para reanudar mis estudios, ese mismo día salí mas temprano para hacer un poco de ejercicio, recuerdo que era de noche todavía, y todo era un frío tétrico, el parque llamado Xochi… no estaba abierto todavía así que decidí tomar el carro de mi padre y salir un poco más lejos esta vez. Tome una ruta desconocida para mí, creo que me dirigí hacia el oeste, y llegue cerca de unos terrenos que eran de la Universidad Autónoma de… y que se llamaban Campo Verde, bueno me arrepentí a la 5ta vez que fui, cuando vi a una pareja homosexual, cuando ya conocía a Gybrán. Pero eso llegara a su tiempo, por ahora continuare: corrí en una pista de 400 metros, media hora, luego me dirigí a los elementos de gimnasia, así estuve otra media hora y entonces fue cuando lo vi, era un chavo de estatura alta, más alta que la mía, le calcule 1.80 y no era gordo, pero creo que apenas esta poniéndose en forma porque era de cuerpo estético, de cabellos largos y oscuros, lacios totalmente, de nariz recta y quizá un poco chata, ojos cafés de sonrisa maléfica, y carecía de aroma, caminaba tranquilamente, y sus piernas eran largas, cuando lo vi, supe que era algo distinto a todos, nunca creí que fuese de gustos extraños. El y yo, nos vimos pero cada quien siguió su rutina de ejercicios, yo tenía curiosidad, porque cuando yo llevaba ya varias rutinas el se detuvo, como si tuviese un fuerte dolor de cabeza, entonces creo que cayó y contuvo unos gritos de dolor porque sí alcancé a escuchar sus gemidos. Le dije en voz alta: “Oye amigo, ¿te sientes bien?”, el obviamente no contesto, entonces le volví a preguntar y no respondió, entonces deje lo que hacia, y corrí hacia él, cual fue mi sorpresa que estaba sangrando de la nariz, entonces se inicio esta conversación poco común:

- Estoy bien gracias, solo fue un pequeño dolor de cabeza, por lo regular me dan cuando alguien me esta llamando.

- ¿Alguien te llama? (En ese momento creí que estaba loco o que su manos libres estaba muy alto)

- Si, sí. Es un don que tengo, no te burles ni me creas loco pero se que alguien me esta llamando, es más te puedo probar que no estoy loco.

- Oye amigo, creo que si no te pasa nada, y todo esta bien, seguiré haciendo mis ejercicios. (Entonces soltó una carcajada, y dijo con voz totalmente varonil y profunda)

- Creo que te será de gran ayuda, puesto que aun no nos hemos presentado. Soy Gybrán, y tengo 17 años, no vivo por aquí pero vi que eras interesante, por eso decidí observarte que es lo que hacías hasta acá, que es lo que hacías por estos lares…

- ¿Acaso me estas espiando?, oye creo que…

- Claro que no, solo que tu no eres de aquí, y vi algo en ti que me pareció familiar por eso te seguí, ¿crees que eso es algo raro, Martín?

- ¿Cómo? ¡Dios sabes mi nombre!, ¿Qué es lo que quieres?, ¿Quién eres? (Y comencé a retroceder tratando de lentamente sacar las llaves del carro y largarme de ahí, pero lo que el dijo me pareció extraño y a la vez revelador, por eso decidí quedarme con él)

- ¿Qué es lo que quiero? Te quiero a ti, (soltó otra carcajada) ya te dije mi nombre, no te sorprendas de que se el tuyo sin siquiera habértelo preguntado, hace unos días fue tu papá, eso creo que es de ti, fue a la prepa, ¿no?, pues bien le hice un poco de platica, y te sorprendería cuantas cosas la gente suelta en sus palabras diarias, así es como supe cual era tu nombre, además de que dos cosas, te pareces mas a tu padre que a tu madre y, ¡em!, creo que tu gorra tipo boina peruana, que también creo que tu madre te la dio de obsequio hace mucho le puso tu nombre, grabado en hilo de baba de larva de coco. No es que quiera hacerte sentir mal, o que te quiera asustar, pero eso también te delató, y pues lo siento por lo de tu mamá. Mira, se que soy un poco extraño, y que quizá te parezca un loco que solo te quiere molestar, pero la realidad es que te me hiciste familiar, ya lo dije, y también de que obviamente estamos en la misma escuela, y que quería solo ser tu amigo, mira solo pido que pienses un poco, pues venir a platicar un rato, ¿quieres que charlemos?, o simplemente te vas, quizá me puedas volver a ver un par de veces, pero jamás seré yo quien te ayude ni te busque, entonces no te darás la oportunidad de conocer algo mas allá que negaste cuando tu madre murió, entonces que dices, ¿vienes o te vas?


No sabía que decir, estaba totalmente ido, ¿cómo sabia quien soy? y también, ¿cómo supo lo de mi madre?, tenía miedo lo admito, pero en la misma cantidad de miedo, estaba la intriga, la curiosidad, ¿quién era aquel tipo de ojos castaños que no despedía olor alguno y que sonreirá totalmente pese a que tenia una dentadura mal formada que parecía no importarle? Estaba muy confundido, creí que me asaltaría o cosas peores, pero algo en su mirada me decía muchas cosas que no entendía, a cada aliento que el respiraba, la tranquilidad y el equilibrio, se adentraban en mí, y entonces mi cuerpo se sintió como si él, fuese mi hermano mismo, y le conteste algo turbado aún:

- Creo que iré contigo, pero traigo carro, entonces pues, em, ¿vamos a ir a donde? (volvió a reírse)

- Bien, iba a decirte que si íbamos en el mío pero creo que ya es demasiado, ¡iremos en el tuyo!, vamos a un centro ceremonial muy bueno, donde te podré explicar todo lo que quieras, el centro ceremonial del que te hablo, es Tepoz…y bueno se que hoy es día de clases para ti y obviamente para mí también, pero quiero que vallamos, será revelador, para ambos. ¿Qué dices?, no esta muy lejos de aquí solo como a hora y media en coche.


Me quede pensando mucho tiempo, puesto que era cierto, hoy teníamos clases, y obviamente era mi primer día, pero había algo en él que me decía: “No lo pienses, solo hazlo”. No hice más, de mi boca brotó una monosílaba bien conocida por todos, dije un “sí”. Tiempo después recordando esta escena, supe que Gybrán ya sabía muchas cosas más de las que me había dicho aquella madrugada, y claro esta que nunca lo supe de su boca, lo supe cuando leí un escrito que había encontrado días después de que yo volviera al Perú, todo, ¡todo estaba ahí!, pero ¿quién lo había dejado en mis cosas?, nunca lo supe.


Muchas personas, o mejor dicho casi todas las personas, nunca harían lo que yo hice; luego de nuestro improvisado encuentro, nos dirigimos al estacionamiento, todo era oscuridad, el fresco era más fuerte en esos momentos, porque el delicado y dulce olor al nuevo día se podía sentir hasta en las sienes, y si bien recuerdo, el iba vestido muy ligeramente, unas bermudas, convers, una playera sin mangas y un gorro de lana, traía varias pulseras de madera y piel, como 30 si mal no recuerdo, unos tres collares de piedras extrañas, y como ya he dicho, no tenía olor, y no tenía ninguna sudadera, o algún suéter, lo que me extraño, porque en verdad hacia fresco, pero no le comente nada, simplemente quería tener mas temas de conversación con él, en la “hora y media” que haríamos a un lugar que ni por la mente me pasaba. Yo era una excepción en mi forma de vestir, porque no solo iba bien uniformado si no que en el carro llevaba lo indispensable para otra muda de ropa mas formal, después del ejercicio, pensaba yo, pero el transcurso que las cosas dan, es tan raro que ni por la mente me paso nada de lo que me aconteció luego de esta extraña presentación.


- Es por esta carretera, no traigo dinero, si no, yo hubiera preferido la caseta, aunque es un poco más rápida, pero no tiene mucho que ver, como la libre, es más te aseguro que si pones un poco de atención, podrás ver cosas que parezcan irreales, solo no te asustes, porque, mmm..., solo no lo hagas.

Fue todo lo que dijo durante el poco trayecto que hicimos en mi coche, trate de preguntarle algunas cosas, pero no se movía, parecía que estuviese con una estatua, no parpadeaba, parecía no respirar, no se movía, y por lo tanto no respondió a todos mis intentos de entablar una conversación, más reveladora, pero acabe por tampoco decir nada, hasta que un pequeño hilo de luz azulada, comenzaba a vislumbrarse en el horizonte, tenue, ¡era el momento mas oscuro de la noche!.


La carretera no estaba mal, pero no había muchos señalamientos de ayuda, y eso me preocupaba, por si algo malo pasaba, pero obte por no preocuparme como mi compañero lo hacia, y me entretuve mirando todo el basto paisaje que estaba recorriendo a las 6 de la mañana, todo era oscuridad, pero lo poco que alcanzaba a ver, eran grandes formaciones montañosas, o por lo menos cerros con formas de joroba de camello, no estaba en condiciones de ver mas que las sombras poderosas de esas formaciones pero yo sabía que todo ese rural era puro verde en primavera. Después de casi una hora y 15 minutos de viaje a unos 100 km/h, comencé a dudar acerca de mi compañero, entonces con voz valiente y bajando la velocidad, le dije en tono muy propio:

- Creo que acabo de cometer la peor de mis estupideces, eres un completo desconocido, y aunque sepas quien soy, no te da el derecho de atreverte a llevarme a un lugar que no conozco ni las luces ni el título, y quiero que en este momento, con toda la pena del mundo, te bajes de mi coche porque volveré a la ciudad y… (no pude terminar cuando el dijo)

- Vete por ese camino, ya llegamos, espero que tengas la condición de un montañés, porque es como media hora de asenso o quizá más, y el clima esta algo fuerte, así que yo te recomiendo que saques tu chamarra, allá arriba esta el Tepoz… y hará mas frío que aquí en unos minutos.

Ni tiempo me dejo de decir algo cuando él ya había abierto la puerta de su lado, entonces no tuve remedio alguno que meterme en el camino que me decía, y seguir. Para entonces comencé a ver algunas construcciones, casas, hoteles, centros de campo, tiendas, y más, el suelo estaba empedrado y yo era el único que manejaba a esa hora en aquel lugar; seguí mi camino y casi pasando todo el pueblo, él volvió a decir:

- Deja tu carro aquí, este lugar es una pensión, digo por si quieres más seguridad, pero no creo que la necesites mucho porque es un pueblo pacífico, desde mucho antes de que los antiguos habitaran este lugar, yo me bajo aquí tengo que hablar con un amigo mío, te espero en aquella roca, ¿la puedes ver?, bien, no tardes, si te quiere cobrar algo el señor que esta a la entrada de la pensión, dile que vienes de parte de Gybrán, y te dejara en paz.


Creo que me estaba volviendo un títere, porque le dije a todo lo que me decía que si; el vigilante me quería cobrar el monto fijado en un gran cartel y solo me basto decir “Gybrán”, para que me diera el mejor lugar, y me diera un servicio extra por mi coche. Saque de la cajuela mi chamarra, porque en verdad hacía mucho frío, cerré mi coche y me dirigí a la roca que él, ya había señalado atrás, claro está que yo me preguntaba, ¿a que amigo iba a ver?, tuve miedo como por cuarta vez, pero lo olvide cuando el salía de una casita pequeña con una brújula y unos mapas, un libro y un morral. Se sentó en la roca y sacó del morral una linterna sorda, comenzó a leer los mapas y con la brújula apunto varios caminos, yo mientras tanto, me estaba matando de frío y fue cuando note que él, ya no traía sus pulseras, ni sus collares, seguí con su gorra y sus bermudas, su playera y una tela tipo bufanda. Espere un buen rato a que él dijera algo, y al fin lo dijo:

- ¡Listo!, ya tengo el camino fijado, ¡siento mucho! que me esperaras de pie, pero no calcule que me tardaría mucho, ven vamos, es por aquí, suerte que traes tenis, porque de lo contrario se te sería más pesado el camino, ¡mira!, el morral es para guardar todas mis cosas, es que para subir, es malo que tengas pulseras y esas cosas, porque puedes atorarte en ramas o rocas, es mejor que uno suba limpio. Ten, a ti te dejo la linterna, si quieres, ve a tras de mí, para que yo te valla guiando, son como 40 minutos de asenso, no nos detendremos porque ya casi amanece y quiero llegar antes de que suceda, no te preocupes por agua, más arriba hay un pequeño estanque de agua, mejor dicho de puro rocío, mas natural no se puede, (soltó otra carcajada mas ruidosa) y antes de que comencemos quiero decirte algo más. Mira Martín, no tengas miedo, se que tu mente te comienza a decir muchas cosas acerca de mí, que talvez sea malo, que te quiera hacer daño, ¡pues no!, no dejes que tu mente te de paradigmas errados de mí; no soy malo, eh pasado mi vida, mi ¡corta vida! buscando respuestas, claro esta que muchas las he encontrado y otras no, pero la transición del punto de la ignorancia a lo sorprendente, es tan grande que te encantara, aunque seas el más necio y terco del mundo. No solo es una subida a un cerro, donde ruinas de antiguos existieron, no solo es un ritual el que harás, no solo es unas horas con un extraño que no conoces pero que le haces caso, ¡no es solo eso!, ¡abre tu mente!, ¡comienza a abrir tus ojos porque, no es en los momentos de buena luz cuando observas mejor, es cuando no utilizas tus ojos para ver!, ¡es ahí, donde en verdad descubres las cosas!, ¿crees que soy malo? adelante puedes retroceder, te doy de nueva cuenta esa opción, toma, ve y regresa en tu carro, ya sabes el camino, no es una ciencia, ¡ve!, ó, quédate, pero no solo a observar o a preguntar, si no a descifrar a sentir, a vivir. En este momento no soy un joven, no soy un hombre, no soy un guía, no soy nada más que solo tu amigo, para poder subir debes confiar en mí, porque la noche siempre esconde muchos secretos, tantos que, ni la vida de un sabio valdría la pena seguir, para descubrirlos; ¡Nadie puede solo, eso recuérdalo!, solo me queda preguntarte una cosa: ¿estas seguro de que lo harás, conmigo?, ¿estas seguro de que quieres ser mi amigo? eres tu contra mí y tu destino, ¿que más te puedo decir?, ¡nada más!.


Un calido viento comenzó a soplar, tibio, pero pobre, era muy débil aquel viento que anunciaba el nuevo vencimiento del sol, contra la noche. El humano duda mas veces que cualquier otro animal, muchas veces lo hace para mal, otras para bien, yo lo hice porque era lo correcto, y no fallé, de mi boca solo salio una respuesta de la que, el resto de mi vida, me sentí orgulloso, me sentí lleno, todo se torno puntual, sustancioso, se torno perfecto, ya no tenía miedo, era como si a cada palabra de Gybrán, un mundo se levantará, y le contesté:


- ¡Sí!, ¡Iré contigo!, ¡Amigo!



 

Ensayo de tres tiempos y dos chistes.

   Vale recordar mi audacia plena en el campo de las palabras para darles una ligera idea de cómo es mi mundo, mi pensamiento es una gran y complicada caminata por el desierto, si puedes sobrevivir y salir con vida de el, entonces no eres nada, pero si llegas a morir y a perecer, entonces abras entendido que la inteligencia para sobrevivir, no lo es todo.


   Hace algunos años, cuando comenzó mi decadencia hacia el exilio de las grandes masas, me di cuenta de que el camino que iba siguiendo, era totalmente tonto respecto al que había previsualizado, pero no me quejé, no lo hice por la tonta e inmundana forma de pensar de que podía yo solo, vencer a ese martirio infernal, pero no era así, el mundo del cual yo me alimentaba, estaba extinto, estaba perdido en dimensiones que quizá nunca imagine, y eso me asusto mucho, pero luego me fui dando cuenta de que la perspectiva es una herramienta muy útil para cualquier erudito perdido en el espacio, es cuestión de saber enfocar de manera correcta la perspectiva. No importa de donde salga tu valor, siempre ayuda un poco de perspectiva, incluso en los momentos más oscuros de tu vida, no es la esperanza o la tonta fe en algo que te debilita y solo te hace ser menos ante todos, es decir un dios o cosas por el estilo, no, no es nada de esto lo que te da el valor o la intensidad del momento para poder saber que hacer, si no que es la perspectiva que tu le puedes dar. Lastima que aprendí esto de una forma cruel y sacra, pero la aprendí que fue lo principal, y es bueno que alguien con experiencia les haga saber que la cosa va por otro camino, lo malo es que, cuando esa persona comienza su etapa para la grandeza entonces el orgullo y la arrogancia nublan su juicio y entonces prevalece la supremacía tonta y superflua de sentirse mejor que otros, o peor aun, mejor que todos.


   Ya entrados a un profundo y largo desahogue psicológico, (un momento de risa, porque aquí estuvo el primer chiste), comenzare por formular las típicas preguntas que deberán responder el interesante título con el cual nombre a este ensayo (y solo me tomo un minuto pensarlo) (he aquí nuestro 2 chiste, aunque yo no dije que necesariamente tendría que ser gracioso), en fin, ¿por qué se llama “ensayo de tres tiempos y dos chistes”?, Buena pregunta pero, creo que aun no estoy seguro del todo, pero tratare de dar un reporte completo de todo lo que se me viene a la mente.


   Tiempos, es comúnmente escuchado en las finas y delicadas comidas inglesas o las comidas ya mencionadas, de la alta sociedad (a eso me refería con “finas”) es casi lo mismo aquí, en mi interpretación del significado del título, un ensayo que tendrá como objetivo dar a luz el conocimiento en tres fases, (para comprensión de los eruditos, si es que alguno lo puede leer con flanqueza) pero, ¿Qué conocimiento se dará a luz en estas tres fases?, ¡ah!, otra buena pregunta, pero esa si no la se, (¡Oigan!, no creyeron que yo tengo todas las respuestas o ¿sí?) solo se que se dará a luz tres conocimientos, punto, no más.


   A mi mente (pero más a mi estomago) llegan ideas y pesadumbres, por el hecho de pensar en una primera fase de luz, pero he visto que no tengo ni la menor idea de lo que estoy haciendo, o tratando, pero mientras trato de escribir coherentemente, como ya lo dije, a mi estómago llega una idea, bueno en realidad es una molestia, no he comido aun nada durante todo el día, y aunque al principio esto es fastidioso porque tu cuerpo se queja como un bebé llorón, después del primer día tu metabolismo se acostumbra y ya no se queja tanto, es como decir, cuando dejas de comer lo peor es cuando se te encoje el estómago, todo lo demás ya no lo sientes, (bueno solo he dejado de comer como 6 o 7 días, tampoco seré tan tonto como para dejar de comer para que liberen a la India) (Mm... eso me sonó a una queja o mal uso del sarcasmo) pero en fin, creo que ya se de que hablare por las próximas dos cuartillas, hablare del hambre.


EL HAMBRE.


Primer Tiempo

(Se hace llamar a todos los invitados a sentarse a la mesa, la comida esta por servirse y todos acuden al llamado para saciar a las bestias benditas que llevan en el estómago)

-          La mesa esta servida y los invitados acomodados.

-          Se sirve la entrada como si fuese celebración religiosa.

-          Los personajes degustan delicadamente su porción tratando de dar a entender que son de lo más fino de la sociedad, lo que no es verdad, porque todos están hambrientos y preferirían comer como cerdos pero saciar el hambre, a comer como ingleses y quedar molestos con la comida. (¿Es posible? ¿Los ingleses son como personas, pero no degustan la comida?, había escuchado rumores de que era cierto, pero preferiría verlos como cerdos a ellos que a mis invitados.)

-          Al final del primer tiempo, ellos (los comensales) ya comienzan a romper el hielo de la entrada y hablan con más fluidez, lo que hace que la siguiente comida, sea aun menos apreciada, o peor aun menos sensata.

La ultima cena

  "Que buen uso del ejemplo metafórico, hasta yo me sorprendí"

 

   Los seres, todo tipo de seres, requieren de ciertos tipos de energía, misma que su cuerpo transforma para poder llevar a cabo todas las actividades o hechos físicos que el día requiera. Pero esto no es una clase de física o de Biología, esto es un ensayo coherente, (eso fue un chiste) para las masas que ahora me escuchan, o bueno, que ahora me leen. El hambre con el paso del tiempo sobre este planeta, fue una de las cosas que movió al mundo, (no me refiero al hambre de comer algo, si no al hambre de conocer el “por que” de las cosas)  y ese movimiento fue lo que ocasionó que estas masas de homínidos simples, quisieran y ambicionaran una vida mejor, tanto así, que formaron pilares de conocimientos alrededor de este tipo de hambre logrando así, lo que los genios podrían llamar, como “el gran hoyo negro” (que luego explicare).


   Lo explicare de manera sustancial y protosaicamente sencilla, el hambre, es un impulso por el cual se desarrollan muchas cosas, todas y cada una de estas cosas son existentes en el inmenso campo del conocer.  Al principio de las cosas, o mejor dicho de los tiempos, la única hambre que existía era el hambre de carne, de buena vida. Este pensamiento prosiguió hasta los tiempos de Cristo el Redentor, o mejor dicho se consumo antes de la llegada de este ser repugnable. El hambre se había tornado oscura, era ya el solo e insípido deseo de comer o tragar un pedazo de pan, unas cuantas verduras condimentadas, y carne, con vino o agua, (dependiendo de las clases sociales, pero procuraré solo generalizar) pero este tipo de hambre solo prevaleció para los in-moralistas que dominaban el mundo a base de latigazos, o mejor conocidos como los de la clase alta, pero de la más alta que existía en aquellos días de incertidumbre. El hambre de conocimientos no fue desarrollado sino hasta que crucificaron a este Cristo decrepito lleno de esa humildad que aún en día solo conservan los eruditos menos dotados de inteligencia; pero cuando se desarrollo, fue como una gran explosión de seres magníficos, en realidad fue la constante conciencia de que el hombre era demasiado cruel con el mismo hombre, lo que hizo que los más dotados sobre salieran de esa burbuja de hierro que escondía y torturaba al conocimiento más puro. Esa hambre, fue tan fuerte en aquellos días y con justa razón, que fue como una erupción volcánica real, es decir, tan fuerte fue esa hambre de conocimientos que en esa misma era todo el potencial que se podía bien utilizar en todo el resto del tiempo del mundo, se desperdicio hasta el lívido punto de no quedar nada de esa hambre. Todo esto ocurrió en la llamada era del “Renacimiento”. Recordemos un poco de historia; el Renacimiento fue una era de luz, de amplitud de las cosas, fue una época de intenso conocimiento, fue la que presidio al llamado oscurantismo medieval, recordemos también que la era Medieval fue una etapa oscura, llena de injusticias, de opresión del hombre para el hombre, con el único beneficio fiable de aquella era, el beneficio de morir. Su tiempo de existencia de la Edad Media, fue de 977 años, durante los cuales, el poder, el desbordado pecado de la avaricia, las guerras, la iglesia y muchos otros aspectos más, dieron como fin una era de oscuridad, donde como ya lo dije, lo único que se podía hacer era morir. La iglesia tenía el poder divino y el no divino de hacer lo que se le diera la bendita gana, (eso es un buen punto a su favor, porque aparte del gobierno, ¿quien más ha quedado en la historia como, una parte cruel de la humanidad?) y ese poder regia la mayoría de todas las cosas, incluyendo el hambre de conocimientos y el conocimiento mismo. Eso si que fue una etapa oscura, pero de tanto oprimir y oprimir al hombre subyugado, el mismo hombre subyugado fue quien puso fin a esta era de terror.


   Llego con fanfarrias y con todo el derecho de reclamar su lugar de grandeza la era del Renacimiento, (hasta yo aplaudiría si yo hubiera vivido en aquellos días) la tranquilidad aun y no del todo seguía dando frutos a diestra y siniestra, que con el paso del tiempo pues fue madurando tanto, que llego convirtiéndose ahora en un régimen de libertinaje al mundo actual, podrido, desahuciado, sin el más mínimo deseo de seguir viviendo en estos días (ahora ya sabe como suceden las cosas, para bien y para mal, ¡bendito sea el señor!). Pero eso no es de nuestra incumbencia, fue como debía de ser, y eso es lo que importa. El conocimiento que durante mucho tiempo estuvo oculto y martirizado por los grandes hombres ocultos, tan poco resistió la tentativa de no hacer nada, y se transformo en un artefacto o mejor dicho cualidad que hasta la fecha, se puede seguir viendo, se transformo con el simple hecho de romper la burbuja dominante sobre esta, y así, llevar a los más confines de la tierra su sabiduría, se transformo en algo conocido ahora por “curiosidad”. Veamos más claro esta nota: “El hambre y sed de conocimientos que obligaban al ser a entrar en razón con las cosas que en su alrededor existían, no solo adquirió poder, grandeza, adquirió más sabiduría de la que ella misma decía soler tener, porque ¿Cómo hacer entrar el hambre de conocimientos en individuos que en su mesa tienen todo lo indispensable para un gran banquete diario de 6 tiempos y 3 chistes?, no se en realidad como lo supo, pero lo supo; al convertirse el hambre en curiosidad, no solo aplasto el régimen de que solo la clase alta (la clase cerca de dios y del espacio) pudiera tener el conocimiento si no todo ser que pensase en este planeta, y aunque luego de mucho tiempo esto fue una reverenda estupidez, no reniego que al principio funciono tal y como lo haya visto el saber. Y claro que fue una muy buena idea ser aquello, porque de esta forma se expandió como pan para los hambrientos, (aunque en base a una exhaustiva investigación, se sepa que los hambrientos no tienen curiosidad de nada) y desde aquellos días en los que Leonardo de niño jugaba con pinturas y su padre le compraba oleos y pinceles, y que luego jugaba a desarmar aparatos de la época y su padre complacido de que no iba a terminar siendo un contador, le compraba gustoso sus herramientas que luego dejaba solo para escribir y redactar cuentos, el hambre, la curiosidad, el conocimiento se fueron, y no poco a poco desgastando, se desgastaron de una manera atroz, que desde aquellos días hemos estado viviendo en una fantasía de que la imaginación nos ayudara mientras la curiosidad este muerta, cosa que no sucederá.                

   Se ha visto que la infinita sabiduría del conocimiento ya ha llegado casi por completo a su fin. Porque así deben de ser las cosas, el problema fue que la opresión de la historia llevo al mundo a beber de la curiosidad, luego del conocimiento a torrentes de agua o vino (el ejemplo que más prefieran) hasta llegar a un punto en donde la sed ya no existe, donde la lengua fue arrancada de nuestras bocas por ya no soportar ese insípido y amargo sabor de conocimientos, porque una cosa siempre es segura, “Todo en exceso es letal” que es donde nos encontramos ahora.


   El hambre fue poco a poco bebida de una manera vil y cruel por algunos, otros muchos que fueron la mayoría, la bebieron a torrentes, y los que fueron la mayoría culparon a los pocos que se la bebieron poco a poco, como si ellos fueran los niños malos, como los hermanos, que cuando tienen un chocolate y se lo reparten, tienden a que uno se lo devora como un animal y el segundo lo guarda, para luego comerlo mejor, pero lo hace con la finalidad de molestar al que se lo comió sin espera alguna. Así es como desde tiempos remotos, todos se echan la bolita unos a otros, esperando que le caiga a un tonto para poderlo culpar de ese crimen (el problema fue que aunque existan personas tontas, los únicos que no se pueden quejar son los muertos) ahora nos quejamos de las consecuencias que padecemos, ahora sufrimos un error en el sistema de la naturaleza, un error que fue infundido por ella misma, al tratar de nivelar la balanza de lo justo, creo que eso si fue una reverenda estupidez, fue ella quien tuvo la culpa, al crear tal animal desgraciado, que termino dominando el régimen de “JUSTO”.


    Al no existir esa curiosidad interna masiva en los genios, de querer saber y entender más cosas, esas personas poco a poco y bajo el malicioso yugo del capitalismo, fueron quedándose más y más satisfechos de nada, conformándose con que la naturaleza tenía la culpa, haciéndose creer por generaciones que aunque ellos habían infundido en el error, la naturaleza fue la principal culpable, siendo que así, ya no quisieron seguir sabiendo, así, se invento el hombre promedio. Volviendo de un punto al mismo punto sin pasar a ninguno, creyendo que se mueven pero la inercia y la perspectiva atascada, forman un escenario donde las cosas son como en la segunda dimensión.


¿Qué es lo que quedó después de todo esto?

¿Por qué las cosas suceden así, sin control de nada, de ninguno?

 

“Poco a poco el hambre carcomió los huesos y los pensamientos del ermitaño, su mente se había hundido en un camino de deploración, donde los copos de hielo de un gélido invierno marchitan las margaritas alegres de los campos suecos donde el aire de las montañas da vida a cualquier cosa, como si fuese el aire vital de los dioses mismos. Y aunque el ermitaño respiraba día a día ese aire universal, su mente ya no existía y el propósito de conocer se había tornado confuso, las ideas se habían trasformado en piedras, la curiosidad murió mucho antes que las ideas, porque cobardemente vio el destino final del ermitaño que un día salio de su pueblo natal solo para conocer el infinito mundo de la sabiduría de la soledad, no duraría nunca en ese mundo, porque seguía sintiendo en su corazón la inconfundible levedad del ser. No duro ahí ni 6 meses, padeciendo, creyendo que aprendía, creyendo que estaba cerca, pero ni siquiera estaba contemplado en el camino del conocimiento, termino muriendo por dentro, termino siendo una simpleza, quiso regresar pero no pudo, se perdió, murió en su propio ser, murió en el olvido, así, el ultimo copo de curiosidad murió junto con el ermitaño Zaratustra”

 

Encuesta

¿La curiosidad en estos tiempos es pura, como cuando nació?

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